El Sindicato de Inquilinas de Madrid mantiene la acampada en la Puerta del Sol tras la marcha por el desahucio de Maricarmen. Piden que el Consejo de Ministros apruebe este martes el 'decreto Maricarmen'.
La Puerta del Sol amaneció este domingo con tiendas de campaña y asambleas. La acampada convocada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid tras la manifestación del sábado por el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que el miércoles abandonó la casa en la que vivió más de 70 años, sigue en pie y sin fecha de salida, según publica 20minutos.
El portavoz de la organización, Gonzalo Álvarez, lo confirmó en una entrevista en el canal 24 Horas de RTVE: «Seguimos en Sol y tiene pinta de que no nos vamos, nos quedamos». La primera noche transcurrió sin incidentes y los participantes ya organizan los próximos días, con turnos para no dejar el campamento vacío y la compra de más tiendas de campaña.
«La crudeza del caso es palpable, esto es algo que nunca pensamos que podría llegar a pasar; la barbarie que se consumó el miércoles»
La exigencia central es que el Consejo de Ministros apruebe este martes el llamado 'decreto Maricarmen', un paquete de medidas sobre vivienda. Álvarez ha vinculado el origen de la protesta a la propia Maricarmen, a la que define como «una sindicalista, una mujer fuerte y luchadora» que lleva siete años organizada en el sindicato. «Esto me está pasando a mí y es una injusticia, pero no solo me está pasando a mí», repite ella, según el portavoz.
El Sindicato de Inquilinas reclama mecanismos estructurales para impedir los desahucios, una reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) que regule los alquileres de temporada y por habitaciones, la congelación de los precios actuales del alquiler, la prórroga de los contratos y su renovación automática hasta convertirlos en indefinidos.
La jornada de este domingo incluye asambleas para debatir sobre vivienda. La primera, un taller de acción directa, arrancó pasadas las 9.30 horas. El sindicato enmarca estas actividades en su objetivo de que la vivienda deje de ser un bien de mercado.





