Una nevada inesperada cubre Madrid
Este miércoles, la capital española vivió un fenómeno meteorológico inusual cuando una tormenta de nieve sorprendió a los madrileños entre las 8 y las 11 de la mañana. A pesar de que la nevada fue breve, su impacto llevó al alcalde José Luis Martínez-Almeida a activar un amplio dispositivo de emergencia. En cuestión de horas, más de 5.600 efectivos fueron desplegados para garantizar la seguridad y el normal funcionamiento de la ciudad.
El Ayuntamiento no escatimó esfuerzos en su respuesta a esta situación. Se multiplicaron en un 150% las máquinas quitanieves y se activaron 264 medios mecánicos junto con 1.255 manuales para despejar las calles cubiertas por el manto blanco. La atención se centró especialmente en los distritos más afectados como Fuencarral-El Pardo, Hortaleza y Moncloa-Aravaca, donde los equipos trabajaron incansablemente para prevenir accidentes por hielo.
A pesar del caos inicial, el sistema de transporte público logró recuperarse rápidamente. Durante las primeras horas del día, 30 líneas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) enfrentaron dificultades, pero pronto volvieron a operar con normalidad. Sin embargo, algunas rutas como la línea 162 y la 833 continuaban lidiando con problemas debido a los restos de nieve.
A medida que avanzaba el día, surgieron nuevas preocupaciones relacionadas con las previsiones meteorológicas que anunciaban vientos que podrían alcanzar hasta 70 km/h. El Consistorio decidió cerrar todos los parques municipales como medida preventiva y mantener activo el aviso amarillo hasta las 18:00 horas. El alcalde instó a los ciudadanos a tomar precauciones adicionales ante estas condiciones climáticas adversas.
A lo largo del día, se mantuvo operativo el Plan de Emergencias Invernales (Peiam), asegurando que todos los recursos estuvieran disponibles para responder ante cualquier eventualidad hasta cerca de las 19:00 horas. Aunque no se registraron heridos graves durante la nevada ni sus consecuencias inmediatas, sí hubo intervenciones por caídas y otros incidentes menores.
En un esfuerzo por proteger a los más vulnerables durante este clima extremo, el Ayuntamiento amplió las plazas disponibles en albergues municipales adicionales a su Campaña del Frío habitual. Este dispositivo está diseñado para ofrecer refugio seguro hasta finales de marzo.
