Si alguna vez te has quedado pegado al sofá un domingo esperando a que alguien te diga si necesitas paraguas o protector solar, es muy probable que conozcas a Himar González. La meteoróloga de Antena 3 lleva más de una década siendo la encargada de contarnos qué tiempo hará, y lo hace con un carisma que ha convertido la predicción meteorológica en algo que la gente quiere ver. Pero detrás de los mapas del tiempo y las isobaras hay una historia personal bastante más interesante de lo que podrías imaginar.
Quién es Himar González: edad y orígenes canarios
Himar González nació el 1 de junio de 1976 en Las Palmas de Gran Canaria. A sus 49 años, se ha consolidado como una de las comunicadoras científicas más reconocidas de la televisión española. Y sí, has leído bien: comunicadora científica, porque antes de ponerse delante de una cámara, Himar se formó a conciencia.
Creció en una familia humilde. Su padre era empleado de banca que tenía que doblar turnos para llegar a fin de mes. Es la única hija de sus padres, aunque tiene tres hermanos mayores, siendo ella la pequeña del grupo. Un detalle curioso: cuando su madre estaba embarazada, decidió llamarla Himar tras leer sobre los antiguos guanches que eran vendidos como esclavos a la Península. Fue, de hecho, la primera Himar registrada en todo el archipiélago canario.
Lo que no fue tan bonito es que ese nombre le trajo problemas en el colegio. Sufrió acoso escolar porque sus compañeros consideraban que era un nombre de chico. Ironías de la vida: hoy ese mismo nombre se ha convertido en tendencia entre padres que eligen cómo llamar a sus hijas, precisamente gracias a la fama de la presentadora. De ser motivo de burla a ser inspiración, ahí es nada.
Formación académica: una física de verdad
A los 18 años dejó Gran Canaria y se mudó a Tenerife para estudiar en la Universidad de La Laguna. Se licenció en Ciencias Físicas, con especialidad en Física Aplicada y de la Atmósfera. No estamos hablando de alguien que simplemente lee un teleprompter: Himar entiende de verdad lo que ocurre en la atmósfera, y eso se nota cuando explica fenómenos como la DANA, las olas de calor o lo que significó la borrasca Filomena para medio país.
Antes de la meteorología, también coqueteó con el mundo de la interpretación. Hizo teatro clásico en varios países, algo que probablemente le dio esa soltura que hoy derrocha frente a las cámaras.
Carrera en televisión: de Canarias al prime time nacional
Su trayectoria profesional empezó en Televisión Canaria, donde dio sus primeros pasos como presentadora mientras todavía cursaba la universidad. Mario Picazo, que en aquel momento era el hombre del tiempo de Telecinco, se fijó en su talento y le ofreció colaborar en la cadena de Mediaset. Himar dio el salto a Madrid y terminó sustituyendo al propio Picazo al frente de El Tiempo.
En 2011 llegó el cambio que lo transformó todo: fichó por Antena 3. Desde entonces, cada fin de semana comparte plató con Matías Prats y Mónica Carrillo en los informativos, que son los más vistos de la televisión española. Su estilo cercano, riguroso y con ese punto canario que no se puede fabricar ha enganchado a millones de espectadores.
Además del tiempo, Himar ha demostrado versatilidad. En 2019 participó como actriz en la película 4 latas, una comedia romántica dirigida por Gerardo Olivares en la que compartió reparto con Jean Reno, Arturo Valls y Enrique San Francisco. También visitó El Hormiguero junto a Roberto Brasero y Mónica López, donde los tres meteorólogos hablaron sobre el cambio climático con una contundencia que dejó poco margen para el escepticismo.
Su papel como divulgadora científica
El trabajo de Himar va más allá de decirte si va a llover el sábado. Se ha implicado activamente en la concienciación sobre el cambio climático, ha colaborado con instituciones científicas y participa en charlas y eventos de divulgación. Durante la erupción del volcán de La Palma en 2021, estuvo presente cubriendo la información meteorológica directamente desde la isla durante ocho días, una experiencia que la marcó profundamente como canaria y como profesional.
La grave enfermedad que casi le cuesta la vida
En diciembre de 2020, en plena segunda ola del coronavirus, Himar vivió el episodio más aterrador de su vida. Empezó a encontrarse mal en el trabajo un domingo, y al día siguiente tenía 40 grados de fiebre que no bajaban con nada. Siguiendo el protocolo COVID de Antena 3, le hicieron un test que salió negativo. No era coronavirus, pero la situación era mucho más grave de lo que parecía.
Tras más de 24 horas sin que la fiebre cediera, ingresó de urgencia en el Hospital Quirón de Madrid. El diagnóstico fue demoledor: una bacteria le había causado una infección interna gravísima que había pasado a la sangre. Tenía una septicemia.
Sus propias palabras lo explican mejor que cualquier descripción: «Es una infección que una vez que pasa a la sangre es muy peligrosa porque en 48 horas, aproximadamente, ya te despides de este mundo. Me dijeron que 24 horas más tarde no podrían haber hecho nada por mí».
Estuvo 11 días ingresada, la primera semana sin poder levantarse de la cama. Cuando por fin pudo caminar por los pasillos del hospital, lo compartió emocionada con sus seguidores en Instagram. La recuperación fue buena, pero dejó una secuela importante: una caída brutal de cabello que duró más de un mes. Su peluquero de Antena 3 se quedaba con mechones enteros en la mano.
Esa experiencia le cambió la perspectiva de todo. Como ella misma reconoció: «Hasta que no vives una experiencia muy dramática en primera persona, no eres consciente de lo que significa la vida y la muerte».
Pareja, hijos y vida privada: el gran misterio
Y aquí llegamos al punto que más curiosidad genera. La vida sentimental de Himar González es, probablemente, uno de los secretos mejor guardados de la televisión española. La presentadora ha construido un auténtico búnker de privacidad alrededor de su intimidad.
No se conoce si tiene pareja actualmente. Nunca ha confirmado ni desmentido ninguna relación. Nunca ha compartido fotografías con ningún acompañante sentimental en sus redes sociales. La única pista que ha dejado sobre este tema fue una frase en una entrevista con La Razón: «En temas de corazón soy siempre de tiempos cálidos». Meteorológicamente poético, pero informativamente inútil.
En cuanto a hijos, según diversas fuentes, Himar no tiene hijos. Es algo que ha mantenido como una decisión personal y sobre lo que tampoco se ha pronunciado públicamente.
Lo que sí sabemos es que en septiembre de 2023 vivió un momento muy especial: la boda de su padre, en la que ella ejerció de madrina del novio. Compartió la experiencia en Instagram con evidente emoción: «No todo el mundo tiene la oportunidad de ver casar a su padre. Ha sido un día hermoso».
La Himar que no sale en la tele
Fuera de cámaras, Himar es una deportista incansable. Practica gimnasia rítmica, running, hípica, esquí, surf, yoga y natación, entre otras disciplinas. No sigue dietas restrictivas y mantiene una alimentación equilibrada, algo que ha contado abiertamente en entrevistas.
Le apasiona cocinar, una herencia directa de su madre, que tenía enormes enciclopedias de recetas que Himar devoraba de pequeña. Le gusta experimentar en la cocina con sus propias creaciones y usar a su familia como conejillos de indias (sus palabras, no las mías).
Es una viajera empedernida. Ha recorrido destinos como Sri Lanka, Kenia (donde convivió con masáis) y, por supuesto, su Gran Canaria natal, donde escapa cada vez que su agenda se lo permite. Aprovecha los días laborables entre semana para volar a las islas y recargar pilas con ese sol que en Madrid se echa tanto de menos.
En Instagram supera los 135.000 seguidores, donde comparte contenido sobre su trabajo, viajes y estilo de vida. Ha sido portada de la revista Sportlife y protagonizó el reportaje de GQ titulado Las chicas del tiempo, junto a otras presentadoras y meteorólogas españolas. También fue reconocida en la gala Top 100 Mujeres Líderes de España en el Teatro Real de Madrid.
En su tiempo libre disfruta viendo documentales de ciencia e historia y tiene debilidad por el cine en blanco y negro. Se define a sí misma en Instagram como «Canaria en Madrid, amante del deporte, de la naturaleza y de lo natural». Y quienes trabajan con ella la describen como alguien súper discreta, incluso algo tímida al principio, pero una compañera excepcional.
Sobre su futuro, Himar lo tiene claro: es meteoróloga y así quiere seguir. A pesar de haber recibido múltiples ofertas para lanzarse al mundo de las influencers a tiempo completo, ha rechazado ese camino. Prefiere seguir descifrando el caos de la atmósfera, que es exactamente como se describe en su perfil de Twitter: «Canaria descifrando el caos de la atmósfera».
