Si has llegado aquí buscando a Rosa Belmonte en Wikipedia, tenemos una mala noticia: no tiene página propia en la enciclopedia. Pero tranquilo, porque este artículo te va a contar todo lo que necesitas saber sobre ella, y probablemente más de lo que Wikipedia te habría dado. Porque Rosa Belmonte es de esas figuras del periodismo español que generan tanta curiosidad por lo que escribe como por lo que no cuenta de sí misma.
Nacida en Murcia, licenciada en Derecho y con una carrera que empezó defendiendo casos en los juzgados, Belmonte dio un giro profesional que pocos esperaban. Pasó de los tribunales a las redacciones, y lo hizo con un estilo tan personal que hoy es una de las columnistas más reconocidas del panorama español. Vinculada desde siempre al Grupo Vocento, sus textos aparecen en cabeceras como ABC, El Correo, Hoy y La Verdad, donde despacha columnas con una mezcla de ironía, sátira y una honestidad que a veces escuece.
Ella misma lo resume mejor que nadie: escribe sus columnas «sin más pretensión que conseguir que una broma sea una revolución en miniatura», parafraseando a Orwell. Y oye, lo consigue.
Edad y fecha de nacimiento
Uno de los datos que más se busca sobre Rosa Belmonte es su edad. Y aquí viene lo divertido: la periodista no ha confirmado públicamente su fecha de nacimiento exacta. Hay fuentes que apuntan al 16 de abril de 1971, lo que la situaría en los 53 años actualmente. Pero Belmonte ha preferido mantener ese dato en una especie de nebulosa voluntaria, algo que encaja perfectamente con su personalidad reservada.
En una época donde todo el mundo comparte hasta lo que desayuna, que alguien decida no revelar su edad resulta casi revolucionario. O simplemente inteligente.
De abogada a periodista: una biografía poco convencional
La trayectoria de Rosa Belmonte no sigue el camino habitual del periodismo. No estudió Periodismo ni Comunicación. Estudió Derecho y ejerció como abogada antes de dar el salto a los medios. Empezó escribiendo una columna semanal en La Verdad de Murcia mientras compaginaba la abogacía con la escritura, hasta que la tecla ganó la batalla.
Lo curioso es que ella misma no se considera periodista. Lo ha dicho más de una vez y con total rotundidad. Se define más como alguien que ve cosas y las cuenta. Ver la televisión y contarla, ver a los políticos y contarlos, ver la vida y contarla. Con humor, eso sí. Siempre con humor.
Su presencia en medios
Su actividad mediática va mucho más allá de la prensa escrita. Rosa Belmonte colabora habitualmente en radio y televisión, participando en espacios que van desde el análisis político hasta la crónica social:
En radio, es habitual en el programa ‘Más de uno’ de Carlos Alsina en Onda Cero, donde además forma parte de ‘La Cultureta’, ese espacio donde la cultura y el debate se mezclan sin complejos. También participa en ‘La mañana de Federico’ y ‘En casa de Herrero’ en esRadio.
En televisión, ha sido colaboradora en la tertulia de ‘El Hormiguero’ de Antena 3 y en ‘Espejo Público’, entre otros programas. Su estilo directo y sin filtros la convierte en una presencia que nunca pasa desapercibida en un plató.
Pareja y vida personal
Si esperas encontrar aquí un reportaje sobre la vida sentimental de Rosa Belmonte, vas a quedarte con las ganas. La periodista murciana ha mantenido un perfil extremadamente discreto en todo lo relacionado con su vida privada. Ha declarado abiertamente que no está interesada en relaciones de pareja, valorando su independencia y las conexiones profundas con amigos y familiares por encima de cualquier vínculo romántico.
Una de las amistades más conocidas y comentadas de Belmonte es la que mantiene con Emilia Landaluce, también periodista y compañera de aventuras literarias. Juntas han escrito varios libros y comparten un sentido del humor que, según cuentan, es su superpoder. Aunque ha habido especulaciones sobre la naturaleza de esta relación, ambas han aclarado que su vínculo es puramente profesional y de amistad. Rosa considera a la familia de Emilia como propia, pero siempre ha dejado claro que no hay nada más allá.
Libros publicados
Además de sus columnas diarias, Rosa Belmonte ha firmado (siempre junto a Emilia Landaluce) varios libros que reflejan su particular visión del mundo:
‘Sobre nosotras, sobre nada’ (La Esfera de los Libros) fue su debut editorial. Un libro que reúne vivencias reales contadas con ese tono autoparódico y desenfadado que las caracteriza. Historias donde «siempre triunfan el humor y el capitalismo», como ellas mismas describen.
‘La mala víctima’ (Espasa, 2023) supuso su salto a la ficción. Una novela protagonizada por Socorro, una reportera de sucesos que mezcla comedia de costumbres con thriller. La crítica la recibió como una propuesta fresca y divertida dentro del género negro español.
‘Donde caiga la flecha’ (Espasa, 2024) es la continuación de las aventuras de Socorro, con una trama que gira en torno a crímenes sin resolver y que consolida a Belmonte y Landaluce como un tándem literario con personalidad propia.
También participó en el libro colectivo ‘Fritz Lang Universvm’ (Notorious Ediciones, 2016), junto a otros autores como José Luis Garci.
Polémicas y controversias
Rosa Belmonte no es ajena a la polémica. Su estilo directo y su tendencia a decir lo que piensa sin demasiados filtros le han generado admiradores y detractores a partes iguales.
El comentario sobre Sarah Santaolalla
La polémica más reciente y sonada se produjo en febrero de 2026 durante la tertulia política de ‘El Hormiguero’. Cuando Pablo Motos mencionó que una tertuliana de Cuatro había llamado «traidor» a Felipe González, Belmonte respondió con un comentario sobre Sarah Santaolalla («¿esa que es mitad tonta mitad tetas?») que generó una oleada de críticas en redes sociales y en el ámbito político.
Belmonte argumentó que se trataba de una cita de la serie ‘La maravillosa señora Maisel’, pero el daño ya estaba hecho. Al día siguiente, publicó un mensaje en X pidiendo disculpas públicas por lo que calificó como un comentario «espontáneo» e «inconveniente». Pablo Motos también se disculpó al inicio del programa siguiente, reconociendo que «metimos la pata».
La propia Santaolalla respondió con contundencia, pidiendo que las disculpas fueran directas y personalizadas, no genéricas. El episodio generó un intenso debate sobre los límites del humor en televisión y las responsabilidades de quienes ocupan espacios de máxima audiencia.
En esRadio, Belmonte defendió su postura apelando a la filosofía de Ricky Gervais sobre el humor: «Creo que se puede bromear sobre todo». Una posición que, como era de esperar, no convenció a todo el mundo.
Un estilo que divide
Más allá de episodios concretos, el propio estilo de Rosa Belmonte es en sí mismo una fuente constante de debate. Sus columnas no buscan el consenso ni la corrección política. Utilizan la frivolidad como sátira, el sarcasmo como herramienta de análisis y el humor como forma de desmontar las contradicciones que observa a su alrededor. Para sus seguidores, eso es exactamente lo que la hace imprescindible. Para sus críticos, es un enfoque que a veces cruza líneas innecesariamente.
La mujer detrás de las columnas
Quizá lo más interesante de Rosa Belmonte sea esa contradicción calculada entre su personaje público y su persona real. Es alguien que escribe con una honestidad brutal pero que protege su vida privada con celo. Que se define como tímida y amante de la soledad, pero que llena tertulias de radio y televisión con su presencia. Que dice no tomarse nada en serio, pero que lleva décadas ejerciendo el oficio de escribir con una disciplina y constancia que muchos envidiarían.
Se ha declarado adicta a la televisión, gran lectora de política internacional desde la adolescencia y defensora de que una periodista del corazón puede ser mejor periodista que muchos analistas políticos. Una frase que resume bastante bien su forma de entender el mundo: sin jerarquías absurdas, sin poses y con los pies en el suelo.
Rosa Belmonte no necesita Wikipedia para que sepas quién es. Sus columnas hablan por ella cada día.

Buenos días.
Me parece curioso el tratamiento que hacen de la «polémica» con Sarah Santaolalla. Ponen sin contextualizar la opinión de Santaolalla sobre Felipe González (que no deja de ser su opinión sobre los comentarios políticos de un político). No ponéis el comentario faltón, cobarde y machista de Rosa Belmonte que, tras comentar Motos en «El Hormiguero» la opinión de Santaolalla (sin nombrarla), soltó : “¿Esa que es la mitad tonta y la mitad tetas?”. Un feo intento machista de desacreditar, cosificar y faltar a Santaolalla sin ni siquiera tener el valor de nombrarla. No me parece algo humorístico, ni satírico, ni frívolo… eso es insultar e intentar ningunear a alguien que opina diferente. Esto también habla de ella, además de sus columnas.
En mi opinión, un claro ejemplo de la decadencia de políticos y sus gustos sobre la fruta, bulos, pseudoperiodistas, opinadores y demás sabelotodos que campan por televisiones, radios y periódicos de la que ya queda poco rigor informativo.
Es mi opinión. Gracias. Tengan un bonito día.
El mayor insultador para mí es Pedro Sánchez que todos los miércoles,en la sesión de control al gobierno,nos insulta a todos los españoles,todos los miércoles,y por el tema «me gusta la fruta»,hay que recordar que en el momento que lo dijo Ayuso…el impresentable Pedro Sánchez la estaba insultando en la tribuna del congreso…que bonito
Obviemos lo de “tetas” por machista, pero “tonta” es un rato.