El Ayuntamiento de Aranjuez ha comenzado las obras de rehabilitación del emblemático Molino y el Mirador del Puente, con una inversión de 350.000 euros. Este proyecto busca preservar un importante patrimonio cultural y paisajístico.
Las primeras actuaciones para la rehabilitación del histórico Molino y el Mirador del Puente en Aranjuez han dado inicio, marcando un hito en la conservación del patrimonio local. Este emblemático enclave, situado frente al Palacio Real y a orillas del río Tajo, es considerado uno de los más valiosos desde el punto de vista histórico y paisajístico en la región. La intervención cuenta con una financiación de 350.000 euros proporcionados por la Comunidad de Madrid y se desarrollará en cuatro fases a lo largo de los próximos años, con el objetivo de concluir antes de 2030. Los trabajos iniciales incluyen el desbroce del entorno para facilitar futuras intervenciones, así como estudios arqueológicos necesarios para asegurar que las siguientes etapas se realicen sobre bases sólidas. El alcalde Miguel Gómez Herrero (PP) ha subrayado la importancia de este proyecto: «Estamos recuperando parte de nuestra identidad y poniendo en valor un enclave único frente al Palacio Real». Esta restauración no solo busca mejorar la conservación física del molino, sino también revitalizar su significado cultural para que tanto vecinos como visitantes puedan disfrutarlo plenamente. El molino harinero tiene sus raíces en el Renacimiento, cuando fue diseñado por el arquitecto Juan Bautista de Toledo como parte integral de la Presa de Palacio, destinada a facilitar la navegabilidad del río Tajo. A lo largo de los siglos, este lugar ha sufrido diversas modificaciones pero logró mantenerse operativo hasta bien entrado el siglo XX. Actualmente, los restos arqueológicos que se conservan incluyen dos canales paralelos construidos en ladrillo y partes esenciales como las esclusas que regulaban el flujo del agua hacia el molino. Estos elementos son testimonio vital del patrimonio hidráulico que caracteriza a Aranjuez. La rehabilitación permitirá no solo recuperar este espacio significativo sino también contribuir a su reconocimiento dentro del Paisaje Cultural de Aranjuez, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2001. Con cada fase completada, se espera que esta intervención atraiga más visitantes al área y fomente un mayor aprecio por su rica historia.





