Una Tradición que Une a la Ciudad
La Semana Santa en Málaga no solo es un evento religioso, sino un fenómeno cultural que atrae a miles de visitantes cada año. Este Jueves Santo, la ciudad se prepara para uno de los momentos más esperados: el traslado del Cristo de Mena, una tradición que simboliza la profunda conexión entre la comunidad malagueña y su historia religiosa.
Desde 1928, el Cristo de Mena ha sido considerado el protector del cuerpo militar conocido como La Legión. Este vínculo ha elevado la solemnidad del acto, ya que los legionarios son los encargados de llevar al Cristo en su recorrido procesional. Durante este evento, entonan su himno emblemático, El novio de la muerte, creando una atmósfera cargada de emoción y respeto.
La imagen del Cristo es una obra atribuida al renombrado escultor granadino Pedro de Mena, datada aproximadamente en 1660. Aunque la pieza original fue destruida durante los tumultos políticos de 1931, una nueva escultura fue creada por el artista malagueño Francisco Palma Burgos en 1941, quien se inspiró en el modelo original. Esta nueva imagen fue bendecida un año después y desde entonces ha sido venerada por los fieles.
El día comienza con el desembarco de La Legión en el puerto de Málaga, seguido por un desfile que avanza rápidamente hacia la iglesia de Santo Domingo. Este recorrido es emblemático; no solo representa un traslado físico, sino también un viaje espiritual para todos los participantes. El momento culminante llega cuando el Cristo es llevado a hombros desde la iglesia hasta su casa hermandad, donde se realiza una misa y se presenta ante Nuestra Señora de la Soledad.
A lo largo del trayecto, los malagueños se congregan para rendir homenaje a esta tradición que combina fe, historia y arte. El traslado del Cristo no solo es un acto religioso; es un espectáculo visual que refleja las raíces culturales profundas de Málaga. Para muchos habitantes locales y turistas por igual, este evento marca una fecha significativa en sus calendarios.
A medida que se acerca el Jueves Santo, las expectativas crecen entre los malagueños y visitantes. El traslado del Cristo de Mena promete ser otro capítulo memorable en la rica narrativa cultural e histórica de Málaga durante esta Semana Santa. Con cada paso dado por La Legión y cada nota cantada por sus miembros, resuena un eco profundo: uno que recuerda tanto las tradiciones pasadas como las esperanzas futuras.



