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Normativa ascensores comunidades: lo que todo vecino de Madrid debe saber

Todo sobre la normativa de ascensores para comunidades de propietarios en Madrid: RD 355/2024, plazos, costes, subvenciones y soluciones de instalación en edificios antiguos.

Sonia PizarroSonia Pizarro· · 6 min de lectura

Si vives en un edificio con ascensor en Madrid, hay una normativa que afecta directamente a tu comunidad y que, si no se cumple, puede dejar el aparato paralizado. No es broma ni exageración. El Real Decreto 355/2024, conocido como ITC AEM 1, entró en vigor el 1 de julio de 2024 y establece requisitos de seguridad más estrictos para todos los ascensores del país. Y Madrid, con su enorme parque de edificios antiguos, es una de las ciudades donde este tema tiene más miga.

Pero antes de entrar en tecnicismos, pongamos el problema en contexto. La capital lleva décadas cargando con un parque residencial en el que abundan los bloques de los años 60 y 70 sin ascensor o con instalaciones completamente desfasadas. Subir cinco pisos a pie puede parecer ejercicio saludable cuando tienes treinta años, pero se convierte en un problema real para personas mayores, con movilidad reducida o simplemente cargadas con la compra del supermercado. La accesibilidad no es un capricho: es un derecho, y hay una normativa que lo respalda.

Qué dice exactamente el RD 355/2024

El objetivo de esta normativa es aproximar el nivel de seguridad de los ascensores antiguos al de los modelos más modernos. Suena bien en el papel, y lo es, aunque implica trabajo (y dinero) para muchas comunidades.

Entre las novedades más relevantes que introduce la nueva ITC:

●      Sistemas de comunicación bidireccional obligatorios, para que cualquier persona atrapada pueda contactar con el exterior.

●      Sistemas de frenado progresivo actualizados.

●      Plan de mantenimiento obligatorio, contratado con una empresa especializada y debidamente documentado.

●      Inspecciones periódicas según la tipología del edificio: cada 2 años en edificios públicos o industriales, cada 4 años en edificios de más de 20 viviendas o 4 plantas, y cada 6 años en el resto.

Un detalle importante que muchas comunidades pasan por alto: si el ascensor no cuenta con alguno de los elementos exigidos, las obras de adaptación son obligatorias. La empresa de mantenimiento debe informar a la comunidad de qué reformas hay que hacer y en qué plazo, que coincidirá con la próxima inspección técnica.

El coste real de adaptarse

Aquí viene la parte que ningún presidente de comunidad quiere leer. La mayoría de las adaptaciones requieren inversiones de entre 1.000 y 8.000 euros por ascensor, aunque en modernizaciones completas los costes pueden alcanzar entre 30.000 y 40.000 euros, llegando incluso a 100.000 euros cuando son necesarios cambios estructurales importantes.

La buena noticia es que no hay que afrontarlo todo de golpe ni solo. Existen ayudas públicas que pueden cubrir entre el 40% y el 75% de la inversión total dependiendo de los ingresos y circunstancias de los residentes, además de una deducción fiscal del 20% del coste de instalación en la declaración de la renta para vivienda habitual. Vale la pena consultar con la administración autonómica qué convocatorias están activas, porque en Madrid suelen renovarse periódicamente.

Madrid y la deuda histórica con la accesibilidad

Volvamos al mapa. Madrid es una ciudad que, en muchos barrios, mantiene una arquitectura residencial pensada para una época en la que el ascensor era un lujo y no una necesidad. Barrios como Carabanchel, Vallecas, Tetuán o grandes zonas del sur metropolitano acumulan decenas de miles de viviendas en edificios sin ascensor o con instalaciones que nunca han sido renovadas.

Para quienes trabajan a diario con esta realidad, como las empresas de instalación de ascensores en Madrid especializadas en edificios antiguos, el reto no es solo técnico. La dimensión creativa es fundamental, cada escalera, cada patio de luces, cada fachada plantea un desafío diferente. No todos los edificios tienen el mismo hueco disponible, ni la misma estructura, ni las mismas posibilidades de intervención. La solución no siempre es obvia, pero casi siempre existe.

Con sede en Leganés y cobertura integral en toda la Comunidad de Madrid, empresas especializadas en instalación de ascensores como Disel Studio gestionan proyectos de este calibre mediante un enfoque de 360°: desde la consultoría técnica y la gestión de licencias hasta la ejecución y el mantenimiento preventivo. Ofrecen servicios como la instalación de ascensor en el hueco de escalera, en la fachada exterior o en el patio de luces, adaptadas a las características concretas de cada comunidad y a criterios de eficiencia y durabilidad acordes con el número de habitantes y el uso real del aparato.

Cuándo es obligatorio instalar un ascensor

Más allá de querer mejorar la accesibilidad, hay situaciones en las que la ley obliga directamente a actuar. La normativa vigente puede hacer obligatoria la instalación de ascensores en edificios donde residan personas mayores de 70 años o con discapacidad. En esos casos, la junta de propietarios puede aprobar la obra con mayoría simple, y los vecinos que se opongan pueden quedar igualmente obligados a contribuir.

La normativa ascensores comunidades también regula cómo debe votarse este tipo de decisiones en la junta, qué documentación técnica hay que presentar ante la administración autonómica y cuáles son los plazos para ejecutar las obras una vez aprobadas. No es un proceso sencillo de gestionar sin ayuda especializada, pero tampoco es un laberinto imposible si se cuenta con el asesoramiento adecuado desde el principio.

Lo que puede pasar si tu comunidad no actúa

La falta de revisión en el plazo establecido puede conllevar la paralización del ascensor hasta que se apruebe su funcionamiento. Además, pueden existir sanciones económicas para las comunidades que no cumplan con la normativa en tiempo y forma.

Las comunidades que no hayan cumplido con la normativa en el plazo estipulado podrían enfrentarse a sanciones económicas significativas, así como a la inhabilitación del uso de los ascensores hasta que se realicen las mejoras pertinentes. Traducido: el ascensor se para, los vecinos suben andando y la comunidad paga más caro arreglarlo con urgencia que haberlo hecho con cabeza.

Actuar a tiempo no es solo cumplir la ley. Es también ahorrar dinero, evitar conflictos vecinales y garantizar que todos los residentes, sin importar su edad o movilidad, puedan usar su edificio con normalidad. En una ciudad como Madrid, donde la accesibilidad sigue siendo una asignatura pendiente en demasiados inmuebles, eso importa más de lo que parece.

Sonia Pizarro

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Sonia Pizarro