Una revolución en la regulación de la caza y pesca en Madrid
La Comunidad de Madrid ha dado un paso significativo hacia la modernización de las prácticas cinegéticas y pesqueras con la aprobación del nuevo proyecto de Ley de Caza y Pesca. Este ambicioso marco legal, que busca no solo actualizar el sector, sino también reforzar la protección del medio ambiente, fue ratificado en una reunión extraordinaria del Consejo de Gobierno celebrada en Morata de Tajuña.
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, subrayó que esta es la primera legislación específica para estas actividades en la historia madrileña. La ley tiene como objetivo principal impulsar el sector cinegético y pesquero, al tiempo que se asegura el control poblacional de especies que pueden causar daños a los cultivos o transmitir enfermedades a los rebaños. “Es fundamental para mantener la salud de nuestros ecosistemas”, afirmó Ayuso.
Entre las innovaciones más relevantes se encuentra el establecimiento por primera vez de un tamaño mínimo general para los cotos de caza, fijado en 250 hectáreas. Para aquellos interesados en la caza menor, se permitirá operar con terrenos tan pequeños como 50 hectáreas siempre que haya justificación técnica. Además, se simplificará el régimen pesquero mediante una clasificación clara de las aguas en tres categorías: cotos, aguas especiales y privadas.
Un aspecto crucial del nuevo marco legal es la implementación de Planes de Control Poblacional, que permitirán a los municipios gestionar especies como jabalíes o conejos fuera del periodo habitual de caza. Esta medida busca prevenir daños significativos al campo y mejorar así las condiciones para los agricultores locales.
En términos de seguridad, se incrementa la distancia mínima requerida para realizar actividades cinegéticas cerca de núcleos poblacionales, pasando esta medida a ser 150 metros, frente a los anteriores 100 metros. Además, uno de los cambios más notables es el impulso hacia la digitalización del sector; se introducirán licencias digitales, facilitando así tanto los trámites administrativos como el seguimiento efectivo del ejercicio cinegético.
No obstante, este nuevo marco también contempla un régimen sancionador actualizado. Las infracciones leves serán multadas entre 200 y 1.000 euros; las graves oscilarán entre 1.000 y 10.000 euros; mientras que las infracciones muy graves podrán acarrear multas que van desde 10.000 hasta 80.000 euros.
A través de esta ley integral, el Gobierno regional busca unificar bajo un solo marco legal tanto la regulación sobre caza como sobre pesca, dos actividades consideradas esenciales para fomentar el desarrollo rural y combatir fenómenos como la despoblación. Actualmente, aproximadamente el 69% del territorio madrileño está destinado a actividades cinegéticas, lo que equivale a unas 576.000 hectáreas. En cuanto a pesca, existen alrededor de 46.000 licencias activas.



