A partir de agosto, Parla comenzará a implementar su Zona de Bajas Emisiones, que incluirá parquímetros y cámaras. Esta medida busca mejorar la calidad del aire y se aplicará sin restricciones permanentes al tráfico.
Parla</strong) dará inicio a finales de agosto a los trabajos para establecer suZona de Bajas Emisiones (ZBE), un proyecto que incluye la señalización horizontal del aparcamiento regulado en el casco urbano. La primera fase consistirá en el pintado de las plazas de estacionamiento, una tarea que se extenderá por aproximadamente cinco semanas. Posteriormente, se instalarán elementos como cámaras de control, parquímetros y paneles informativos sobre la calidad del aire. El objetivo es reducir el impacto en la movilidad diaria durante este periodo. El alcalde Ramón Jurado ha destacado que no será necesario retirar vehículos ni cortar calles durante esta fase inicial, aunque habrá afectaciones progresivas en las vías dentro del perímetro delimitado por calles como Felipe II y Juan XXIII. A diferencia de otras ciudades madrileñas, Parla no implementará restricciones permanentes al tráfico; estas solo se activarán puntualmente ante episodios de contaminación severa. Además, los residentes con vehículos matriculados en Parla estarán exentos del pago por aparcar en la zona regulada si cumplen con el requisito del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM). La ZBE responde a normativas europeas para ciudades con más de 50.000 habitantes y está cofinanciada mediante fondos Next Generation EU. Este proyecto ha sido desarrollado progresivamente desde su ordenanza reguladora redactada en 2023 hasta su aprobación definitiva en 2024. Para asegurar una correcta implementación, el Ayuntamiento llevará a cabo una campaña informativa dirigida tanto a vecinos como comerciantes.





