Alteraciones en el transporte público de Madrid durante la Semana Santa
La llegada de la Semana Santa a Madrid trae consigo una serie de modificaciones significativas en el sistema de transporte público, afectando tanto a autobuses como a bicicletas compartidas. Desde el 27 de marzo hasta el 6 de abril, los usuarios deben estar preparados para adaptarse a estas alteraciones debido a las tradicionales procesiones que recorren el centro de la ciudad.
Las rutas más impactadas son aquellas que transitan por el distrito Centro, donde se llevarán a cabo eventos religiosos destacados, especialmente los días 2 y 3 de abril, cuando se celebran las procesiones de Jesús el Pobre y del Cristo de Medinaceli. En este contexto, la Empresa Municipal de Transportes (EMT) ha anunciado que varias líneas universitarias también verán alterados sus servicios:
- Líneas A y H: sin servicio desde el 27 de marzo hasta el 6 de abril.
- Líneas E, F, G y U: servicio reducido durante el primer día y completamente suspendido hasta finales del periodo vacacional.
Los campus afectados incluyen Somosaguas, Ciudad Universitaria y Politécnico de Vallecas. Para facilitar los desplazamientos, se han habilitado alternativas:
- Campus Somosaguas: línea 2 del Metro Ligero.
- Ciudad Universitaria: acceso mediante la línea 6 del Metro y varias líneas EMT (82, 83, 132 y 133).
- Politécnico de Vallecas: líneas EMT 63 y 145 disponibles.
Aparte, es importante señalar que la línea 180 (Plaza de Legazpi-Estación El Pozo) estará fuera de servicio desde el 28 de marzo hasta el 6 de abril.
No solo los autobuses sufrirán cambios; las estaciones del sistema Bicimad también estarán cerradas temporalmente. Las restricciones aplicarán entre otras fechas:
- Del 27 de marzo al 6 de abril: estaciones numeradas como 9, 10, 24, entre otras.
- Entre el 29 y30 de marzo: estación número 55 cerrada.
- Del 1 al 4 de abril: estación número uno fuera del servicio.
Dada la magnitud del evento religioso que atrae tanto a locales como turistas, desde el Ayuntamiento se recomienda encarecidamente planificar con antelación cualquier desplazamiento. Los viajeros deben considerar tiempos adicionales para evitar contratiempos. Aquellos que opten por caminar deberían calcular distancias entre los tramos afectados para garantizar un recorrido fluido.
A través estas medidas se busca asegurar tanto la seguridad como la fluidez del tráfico durante las procesiones religiosas. Con una adecuada planificación, los ciudadanos podrán disfrutar plenamente del ambiente festivo sin inconvenientes en su movilidad diaria.



