Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha aclarado que el ático adquirido por Planifica Madrid no será su residencia. La polémica surge tras la venta del inmueble.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha negado que el ático adquirido en Chamberí sea para su uso personal. En una rueda de prensa celebrada tras una reunión con alcaldes afectados por un reciente incendio en la Sierra Oeste, Ayuso respondió a las preguntas sobre la compra realizada por Planifica Madrid, una empresa dependiente de su consejería. Según sus declaraciones, el inmueble se destinará a ser utilizado como oficina debido a las obras en la sede del gobierno autonómico.
Ayuso enfatizó que si hubiera querido comprar una vivienda para ella misma, lo habría hecho hace años. «Si yo hubiera querido tener una vivienda para mí, tardo un poquito: siete años», afirmó. Esta declaración busca desmarcarse de las acusaciones que sugieren un interés personal en el ático.
La presidenta también mencionó que se está confundiendo su lugar de residencia con el espacio destinado al trabajo. «Es un tema del que no tengo ni idea porque no es mi competencia saber sobre la compra de este ático», aseguró, refiriéndose a Planifica Madrid y su función habitual de compra y venta de inmuebles.
Respecto a la decisión de poner el ático en venta, Ayuso argumentó que actualmente no es necesario ya que la Casa de Correos sigue operativa. «No se entendería que se gastara o se empleara en otra cuestión teniendo una necesidad como la que tenemos», justificó su postura sobre aprovechar los recursos disponibles para atender otras prioridades.
El contexto político añade tensión a esta situación. La presidenta ha sido objeto de críticas y especulaciones sobre sus decisiones inmobiliarias coincidiendo con la venta de otra propiedad donde reside con su pareja. Al respecto, Ayuso comentó: «Se hilan puntos intentando hacer daño cuando han ocurrido dos circunstancias a la vez».
A pesar del revuelo mediático y las insinuaciones sobre sus intenciones personales, Ayuso defendió su vida cotidiana señalando que sería poco inteligente buscar una nueva casa en este momento político. «No puedo esconderme ni vivir en un búnker; tengo vecinos y llevo una vida normal», concluyó.
Esta controversia llega en un momento crítico para el gobierno madrileño mientras enfrenta desafíos relacionados con los incendios forestales y otros problemas sociales urgentes. Los ciudadanos están atentos a cómo estas decisiones afectarán tanto al funcionamiento administrativo como a las prioridades presupuestarias del gobierno regional.





