Un revés para la dirección de Vox
Javier Ortega Smith, portavoz municipal de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, ha logrado una significativa victoria en su lucha contra la cúpula del partido. Un juzgado ha desestimado las medidas cautelarísimas solicitadas por dos concejales afines a la dirección nacional, que pretendían apartarlo junto a otros dos ediles del grupo municipal. Esta decisión permite que Ortega Smith continúe ejerciendo sus funciones mientras se resuelven los procedimientos judiciales relacionados con su posible expulsión.
El enfrentamiento entre Ortega Smith y la dirección nacional de Vox, ubicada en la sede de la calle Bambú, ha escalado en las últimas semanas. El portavoz ha calificado el intento de expulsión como una “cacicada”, afirmando que los tribunales comienzan a reconocer que se están vulnerando derechos fundamentales. En sus propias palabras, “todo aquel que no se pliegue como un fiel vasallo es ninguneado y señalado”.
Aparte de esta resolución favorable para Ortega Smith, el conflicto interno dentro del partido sigue abierto por múltiples frentes. La dirección nacional ha presentado una demanda contencioso-administrativa buscando forzar la salida inmediata de los concejales expulsados. Sin embargo, el juzgado ha considerado que no hay razones suficientes para ejecutar esta medida urgente.
Ortega Smith y sus aliados, Carla Toscano y José Antonio Ansaldo, han optado por impugnar su expulsión ante la jurisdicción civil, argumentando que las decisiones tomadas por los órganos internos del partido son arbitrarias y vulneran sus derechos fundamentales. Este segundo procedimiento busca cuestionar la legalidad de las acciones adoptadas por la cúpula de Vox.
La situación actual refleja un clima tenso dentro del partido político español. Ortega Smith sostiene que este tipo de decisiones son ejemplos claros de cómo algunos miembros han transformado Vox en “una especie de tiranía personalista”. A pesar del revés judicial sufrido por sus oponentes internos, el futuro político tanto de él como de sus compañeros sigue siendo incierto.
A medida que avanza este conflicto interno, queda claro que tanto Ortega Smith como sus detractores están dispuestos a llevar su batalla hasta las últimas consecuencias legales. Con dos procedimientos abiertos y una creciente tensión entre diferentes facciones dentro del partido, el desenlace podría tener repercusiones significativas no solo para los involucrados directamente sino también para el futuro político de Vox en Madrid.





