Un viaje marcado por la polémica
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha regresado a España tras un viaje a México que ha estado rodeado de controversias y acusaciones. La mandataria se ha visto envuelta en un torbellino político después de cancelar parte de su agenda debido a lo que ella misma califica como un «peligro extremo» para su seguridad y la de su equipo.
Durante una reciente entrevista, Ayuso no escatimó en críticas hacia el Gobierno mexicano, liderado por Claudia Sheinbaum, al afirmar que este boicoteó cada uno de los eventos programados en su visita. Según sus declaraciones, el Gobierno español también fue cómplice al no ofrecer el respaldo necesario durante su estancia en un país con altos índices de violencia. «Nos han puesto en peligro a mi equipo y a mí», afirmó con firmeza.
La controversia comenzó cuando Ayuso participó en un homenaje a Hernán Cortés junto al artista Nacho Cano. Este acto generó reacciones adversas por parte del Gobierno mexicano, que acusó a la presidenta madrileña de glorificar las atrocidades cometidas durante la colonización. En respuesta, Ayuso publicó un video donde defendía su discurso, argumentando que apenas mencionó a Cortés y que se centró en resaltar el mestizaje y las alianzas entre ambos países.
Ayuso justificó la cancelación del resto de su agenda tras llegar a Xcaret, donde debía asistir a una gala patrocinada por la Comunidad de Madrid. «Corté porque no quise poner en peligro a nuestro equipo», explicó. La situación se tornó crítica cuando recibió información sobre presiones directas desde el Gobierno mexicano para cancelar sus actividades.
A pesar de las afirmaciones contundentes de Ayuso sobre la falta de apoyo del Ministerio español liderado por José Manuel Albares, fuentes gubernamentales han desmentido estas acusaciones. Aseguran que nunca recibieron notificación alguna sobre problemas o inquietudes relacionadas con la seguridad durante el viaje y que incluso ofrecieron protección habitual para estos casos.
El presidente Pedro Sánchez también ha respondido indirectamente a las declaraciones de Ayuso, sugiriendo que es conocida por crear conflictos tanto dentro como fuera del país. Esta situación podría tener repercusiones significativas para las relaciones diplomáticas entre España y México si no se maneja adecuadamente.





