Una situación alarmante
El Centro Penitenciario de Valdemoro se encuentra en el ojo del huracán tras la denuncia de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) sobre una preocupante plaga de ratas que ha tomado control de áreas críticas, incluyendo enfermería, sala de curas y farmacia. Esta situación ha dejado a los trabajadores y reclusos en un estado de alerta máxima, ya que los roedores no solo son visibles, sino que transitan libremente por espacios donde se manipulan medicamentos y se brinda atención médica.
La presencia constante de estos animales ha sido reportada durante varios días, lo que ha llevado al sindicato a calificar el escenario como un “riesgo sanitario grave”. Los excrementos y orina dejados por las ratas generan condiciones incompatibles con cualquier centro destinado a la salud, poniendo en riesgo tanto a los internos como al personal sanitario. CSIF ha enfatizado que las heces secas pueden ser un vehículo para patógenos peligrosos para los humanos.
Ante esta crisis, CSIF ha formalizado una petición al director del centro penitenciario solicitando una revisión inmediata de las instalaciones afectadas. Además, han exigido una “inspección urgente”, supervisada por la dirección del centro, para evaluar el alcance del problema y tomar medidas efectivas. La organización sindical también ha solicitado la contratación inmediata de una empresa especializada en control de plagas para llevar a cabo una desratización integral.
No solo se requiere desratización; CSIF también demanda labores exhaustivas de limpieza y desinfección en todas las áreas afectadas. Estas acciones deben ser realizadas por empresas certificadas para garantizar un entorno seguro tanto para los empleados públicos como para la población reclusa. La falta de acción podría resultar en contagios y enfermedades graves entre los internos.
Finalmente, el sindicato ha instado a la dirección del centro penitenciario a actuar con total transparencia respecto a las medidas adoptadas y los resultados obtenidos tras las inspecciones. La salud integral de todos aquellos que habitan o trabajan dentro del recinto debe ser prioritaria, especialmente cuando se trata de un espacio destinado a brindar asistencia médica.





