Un entorno controlado para la seguridad de todos
Los 14 españoles que fueron desembarcados del crucero MV Hondius están actualmente bajo estricta vigilancia en el hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, donde han pasado su primera noche en un ambiente que, según reportes, se mantiene tranquilo y controlado. Este grupo ha sido clasificado como ‘contactos sanos’ tras haber estado expuestos a un caso de hantavirus durante su travesía.
Desde su ingreso, todos los pasajeros han sido sometidos a pruebas PCR sanguíneas, las cuales se repetirán cada siete días mientras continúen dando negativo. Además, se les toma la temperatura dos veces al día, garantizando así un monitoreo constante de su salud. La cuarentena comenzó oficialmente el 6 de mayo, marcando el inicio de un periodo que podría extenderse hasta 42 días, conforme a las recomendaciones de la OMS sobre el tiempo máximo de incubación del virus.
El equipo médico encargado de cuidar a estos pacientes está compuesto por enfermeros y auxiliares militares que realizan turnos de 12 horas. Según declaraciones del sindicato Satse, cada turno incluye al menos un enfermero o enfermera militar y un auxiliar dedicado exclusivamente a estos casos. Esta medida busca minimizar cualquier riesgo potencial al evitar que el personal sanitario interactúe con otros pacientes en distintas áreas del hospital.
A pesar del ambiente controlado y la preparación del personal médico, desde Satse se ha hecho un llamado urgente para facilitar acceso al apoyo psicológico, tanto para los pacientes como para los trabajadores involucrados en su atención. La situación emocional puede ser desafiante después de haber estado aislados durante varios días en el barco antes de llegar al hospital.
A lo largo de su estancia en la planta 13 del Gómez Ulla, donde solo tienen acceso los profesionales autorizados, los pacientes reciben comidas regulares siguiendo los horarios establecidos por el centro médico. Esto contribuye a mantener una rutina normalizada dentro del contexto excepcional que viven. Las habitaciones individuales asignadas también son parte fundamental para asegurar su bienestar durante este periodo crítico.





