Un espacio renovado para los más pequeños
El hospital La Paz ha dado un paso significativo hacia la humanización de su atención pediátrica con la inauguración de La Pajarera, un innovador espacio diseñado específicamente para mejorar la experiencia de los menores hospitalizados. Este proyecto, que ha sido financiado por el Grupo Mutua y la Fundación Mutua Madrileña, busca ofrecer un entorno más acogedor y adaptado a las necesidades de los jóvenes pacientes.
La reforma del ala conocida como Pajarera, que toma su nombre de los sonidos de aves que acompañaban a los exalumnos en sus clases, ha transformado radicalmente su apariencia. Con colores vibrantes y decoraciones temáticas inspiradas en aves, el nuevo diseño se aleja del tradicional ambiente hospitalario, creando un entorno más amigable y estimulante. Desde el momento en que se accede al espacio, los cantos de pájaros llenan el aire, proporcionando una atmósfera relajante.
La nueva configuración incluye cuatro salas independientes destinadas a terapias dirigidas, lo que permite a los pacientes disfrutar de mayor privacidad y concentración durante sus sesiones. Este cambio es especialmente beneficioso para aproximadamente 4.000 niños y jóvenes que reciben tratamiento cada año en este centro médico, abarcando desde recién nacidos hasta adolescentes de 19 años.
Además de las salas terapéuticas, se ha creado una unidad especializada en estimulación sensorial destinada a niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Según Herminia Ramos, subdirectora de enfermería del hospital La Paz, esta sectorización permite ofrecer una atención más personalizada: «Ahora contamos con dependencias que antes no teníamos. Esto nos ayuda a brindar un cuidado más individualizado».
Durante la inauguración oficial del espacio, Fátima Matute, consejera de Sanidad, destacó cómo este tipo de iniciativas son cruciales para hacer frente a las dificultades que enfrentan tanto los niños como sus familias durante períodos críticos. «Es un espacio humanizado donde la enfermedad puede ser llevada con mayor facilidad», afirmó Matute.
A medida que se avanza hacia un modelo sanitario más centrado en el paciente, este tipo de reformas son esenciales no solo para mejorar la calidad del servicio médico sino también para transformar la percepción que tienen los niños sobre su proceso de recuperación. Susana Noval, subdirectora médica del hospital Materno-Infantil, enfatizó: «Buscamos crear experiencias positivas para los niños; queremos que no recuerden solo su enfermedad».





