Los vecinos de Madrid desafían al Ayuntamiento: batalla judicial por las terrazas
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales presenta un recurso contra la nueva ordenanza municipal sobre terrazas, alegando violaciones a derechos fundamentales.

Una lucha por el espacio público
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm) ha decidido llevar su descontento a los tribunales, presentando un recurso contencioso-administrativo contra la nueva ordenanza de terrazas aprobada por el Ayuntamiento en noviembre de 2025. Los vecinos argumentan que esta normativa no solo favorece a los hosteleros, sino que también infringe derechos fundamentales relacionados con la movilidad y el descanso.
Jorge Nacarino, presidente de la Fravm, ha expresado su preocupación por cómo se han ignorado las alegaciones vecinales durante el proceso de aprobación. «Estamos aquí porque creemos que se están vulnerando derechos ciudadanos esenciales», afirmó Nacarino, quien espera que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) considere sus argumentos y anule o modifique aspectos clave del documento.
Entre las principales inquietudes planteadas por los vecinos se encuentra la falta de consideración hacia personas con movilidad reducida. Carmen Bonet, portavoz de la Comisión de Diversidad Funcional y Accesibilidad, compartió su experiencia diaria enfrentándose a obstáculos en las aceras: «Soy ciega y condicionan mi manera de andar por la calle», explicó. La acumulación inadecuada del mobiliario en espacios públicos dificulta su desplazamiento seguro.
Pilar Rodríguez, otra voz destacada dentro del grupo vecinal, subrayó que muchas terrazas ocupan más del 50% del espacio disponible en las aceras, lo cual es ilegal. «Es evidente que hay un uso excesivo del espacio público que perjudica a todos los peatones», denunció Rodríguez.
El abogado Raúl Maíllo recordó un caso anterior en Elche donde el Tribunal Supremo anuló partes similares de una ordenanza sobre terrazas debido a su impacto negativo en personas invidentes. Este precedente ofrece esperanza a los vecinos madrileños en su búsqueda por una regulación más justa y equitativa.
Datos alarmantes: Actualmente, Madrid cuenta con más de 6.472 terrazas autorizadas, lo que equivale a más de 204.000 sillas y 63.830 mesas ocupando aceras, según cifras oficiales proporcionadas por Pilar Rodríguez. Esta situación plantea serias preguntas sobre cómo se gestionan estos espacios públicos y si realmente se está garantizando el derecho al descanso para todos los ciudadanos.<ppor otro lado, la vicealcaldesa Inma Sanz defendió la nueva ordenanza como un equilibrio entre garantizar el descanso vecinal y promover una actividad económica vital para la ciudad. Según Sanz, todas las alegaciones fueron atendidas adecuadamente durante el proceso legislativo; sin embargo, reconoció que existía una postura “negacionista” entre algunos grupos vecinales respecto a las terrazas.
A medida que avanza este conflicto legal, queda claro que tanto los vecinos como el Ayuntamiento tienen posturas firmes sobre cómo debe gestionarse el espacio público en Madrid. La resolución del TSJM podría sentar un importante precedente no solo para esta ciudad sino también para otras localidades enfrentadas a desafíos similares relacionados con la convivencia entre actividades comerciales y derechos ciudadanos.


