Irregularidades en el empadronamiento
El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha revelado un preocupante hallazgo: 25 empadronamientos fraudulentos han sido detectados desde la implementación del nuevo Real Decreto sobre la regularización masiva de inmigrantes. Este descubrimiento se produce justo un mes después de que el Consejo de Ministros aprobara la normativa, lo que ha generado una serie de investigaciones por parte de las autoridades locales.
Las irregularidades fueron identificadas por funcionarios del Consistorio, quienes notaron movimientos sospechosos y documentación aparentemente manipulada en los trámites del padrón municipal. Como resultado, se ha procedido a la detención de una persona y a la identificación de otras cuatro que podrían estar implicadas en este fraude. La información fue rápidamente compartida con la Policía Local, la Guardia Civil, y la Brigada de Extranjería, quienes están llevando a cabo las investigaciones pertinentes.
El Ayuntamiento ha comenzado a notificar a los propietarios afectados para que puedan presentar las denuncias correspondientes ante las autoridades. En declaraciones a Telemadrid, el alcalde Javier Úbeda destacó que muchos sospechosos presentaban contratos de alquiler falsificados y suplantaban identidades para llevar a cabo sus acciones fraudulentas.
Dada esta situación alarmante, el Consistorio ha solicitado al Gobierno central establecer mecanismos efectivos de coordinación con los ayuntamientos para prevenir futuros casos similares. Úbeda mencionó que otros municipios también han reportado situaciones análogas, subrayando la necesidad urgente de una respuesta gubernamental ante estos problemas.
Este escándalo surge en un contexto político tenso, ya que el Tribunal Supremo ha decidido aplazar hasta el 22 de mayo las vistas sobre si se debe paralizar o no la regularización masiva. Esta decisión está relacionada con los recursos presentados por diversas entidades políticas, incluyendo al Ejecutivo liderado por Isabel Díaz Ayuso y Vox. El retraso fue justificado por “necesidades del servicio”, lo que añade más incertidumbre al proceso.





