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Las cámaras de Madrid, clave para resolver el asesinato de Natalia Silva en Vallecas

La investigación del tiroteo que mató a Natalia Silva en Puente de Vallecas en 2024 se basó en las cámaras de seguridad de Madrid. Dos acusados se enfrentan a 22 años de cárcel cada uno.

Marcos López Quiroga
Marcos López Quiroga
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La investigación del tiroteo que acabó con la vida de Natalia Silva en Puente de Vallecas en enero de 2024 se apoyó en las cámaras de seguridad de distintos puntos de Madrid. Dos acusados se enfrentan a 22 años de prisión cada uno.

La investigación del asesinato de Natalia Silva, tiroteada con 11 disparos a bocajarro en el interior de su furgoneta en el distrito de Puente de Vallecas en enero de 2024, se sustentó en las imágenes de las cámaras de seguridad de distintos puntos de Madrid, según ha trascendido en el juicio que se celebra con jurado popular. Esas grabaciones permitieron identificar a los presuntos autores y localizar el vehículo que utilizaron.

En el banquillo se sientan dos acusados, un hombre y una mujer que mantenían una relación sentimental extramatrimonial. La Fiscalía pide para cada uno 22 años de prisión por el asesinato de Silva, tía del alunicero Francisco Maya Silva, conocido como 'Gordo Maya'. El ministerio público sostiene que ambos actuaron de común acuerdo para acabar con su vida y que participaron en su seguimiento y en el tiroteo.

Un subinspector del Grupo VI de Homicidios de la Policía Nacional ha relatado ante el jurado las pesquisas desarrolladas desde que los agentes recibieron una llamada del 091 alertando de un tiroteo en la vía pública. Los investigadores se desplazaron al lugar y establecieron un perímetro de seguridad ante la presencia de numerosas personas. Allí localizaron a un testigo que había observado el tiroteo y que aportó datos sobre el vehículo que había permanecido junto a la furgoneta Opel Vivaro en la que se encontraba la víctima.

A partir de la trayectoria de los impactos, los agentes determinaron que los disparos se efectuaron desde un vehículo situado en paralelo a la furgoneta de la víctima y con una trayectoria diagonal, de atrás hacia delante. Estos indicios llevaron a considerar que habían intervenido al menos dos personas. Natalia recibió los disparos mientras hablaba por teléfono con su hermana; los agentes comprobaron que tenía seccionada la faringe, lo que evidenciaba que estaba hablando en el momento del ataque. Una de las personas al otro lado de la línea era su hermana, que pudo identificar posteriormente una voz femenina.

El origen del crimen se sitúa en una reyerta ocurrida dos días antes, el 6 de enero, Día de Reyes, a raíz de una disputa entre varias personas. Los agentes acudieron a las cámaras de seguridad de la zona para reconstruir lo sucedido y determinar si existía relación con el asesinato. En este contexto, la Policía recibió el 10 de enero una nota informativa procedente de la Policía Nacional en Castellón en la que se alertaba de una conversación en la que varias personas hablaban del asesinato en Madrid de una mujer llamada Natalia.

Los investigadores solicitaron la transcripción de esa conversación y comprobaron que los datos coincidían con el crimen que estaban investigando. En esa conversación se hacía referencia a una pelea previa y a que Natalia había contactado con personas relacionadas con el enfrentamiento y había proferido amenazas contra ellas. Las pesquisas determinaron que uno de los sobrinos de la víctima habría participado en aquella disputa y que, posteriormente, la propia víctima habría llamado a una de las personas implicadas, identificada como Agustín, para recriminarle lo ocurrido. Según el relato del investigador, Natalia le habría dicho "me cago en tus muertos", mientras que este le habría respondido con una amenaza de muerte. La hermana de Natalia, Josefa, declaró el 10 de enero y explicó a los agentes que se había producido una disputa entre su hijo, José Israel, sobrino de la víctima, y Agustín.

Las pesquisas permitieron además localizar imágenes de los días 5 y 6 de enero que ayudaron a reconstruir los movimientos de las personas relacionadas con aquella pelea. Otro de los elementos clave fue el Porsche Cayenne utilizado por los autores. El vehículo fue localizado el 10 de enero en las proximidades del centro comercial Islazul. Los agentes ya lo habían detectado previamente durante varios días en distintos puntos de Carabanchel, aparcado en lugares que llamaron su atención. Cuando fue hallado, encontraron vainas en el asiento trasero y en el suelo, lo que reforzó la hipótesis de que se trataba del coche empleado en el asesinato.

A partir de ese momento, los agentes solicitaron las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones, entre ellas las de una parroquia, una gasolinera y un centro juvenil. Las cámaras del centro juvenil resultaron especialmente relevantes. Los investigadores pudieron obtener imágenes del Porsche y confirmar su matrícula, al tiempo que comprobaron que se trataba del mismo vehículo cuya presencia había sido descrita por el testigo del tiroteo.

"Los datos coincidían con el crimen que estaban investigando"

El juicio con jurado popular continúa en la Audiencia Provincial de Madrid. Los dos acusados se enfrentan a una petición de 22 años de prisión cada uno por el asesinato de Natalia Silva.

Marcos López Quiroga

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Marcos López Quiroga

Redactor de Actualidad

Sigue la actualidad de Madrid: sucesos, tribunales y la vida en los barrios de la ciudad.

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