La Audiencia Provincial de Madrid condena a 20 años y un día de prisión a un hombre que mató a cuchilladas a su pareja en Usera, pese a tener una orden de alejamiento vigente.
Según publica 20minutos, la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a un hombre a 20 años y un día de prisión por asesinar a su pareja en el distrito de Usera, en la capital, pese a que tenía vigente una orden de alejamiento contra ella. Los hechos ocurrieron en diciembre de 2024.
La sección 27 de la Audiencia, especializada en violencia sobre la mujer, aplica el veredicto de culpabilidad del Tribunal del Jurado, que aprecia las agravantes de parentesco y de género. Además de por el asesinato, el condenado recibe seis meses de cárcel por quebrantar la medida cautelar que le prohibía aproximarse a la víctima.
La orden de protección, dictada el 22 de noviembre de 2024 por un juzgado de Madrid, le impedía acercarse a la mujer, a su domicilio y a su lugar de trabajo, y también comunicarse con ella por cualquier medio. Aun así, ambos retomaron la convivencia en una vivienda del barrio que habían compartido antes.
En la madrugada del 30 de diciembre de 2024, tras llegar la víctima a la casa, surgió una discusión por los celos del acusado y porque ella había salido de fiesta. Según recoge la sentencia, el hombre cogió un cuchillo de cocina de 33 centímetros y la apuñaló en distintas partes del cuerpo. La víctima había consumido una cantidad importante de alcohol, algo que el tribunal considera probado que el acusado conocía.
El Tribunal del Jurado considera probado que el condenado actuó con intención de acabar con la vida de la mujer o, al menos, aceptando esa posibilidad. La sentencia describe la relación, iniciada en agosto de 2024, como una situación en la que el acusado había impuesto:
"una dinámica de control, dominio y superioridad sobre la víctima por razón de género, sometiéndola y humillándola".
La resolución prohíbe al condenado acercarse a menos de 500 metros del hijo menor de la víctima, de su domicilio, de su centro de estudios o de su trabajo, así como comunicarse con él, durante 20 años. Le impone además libertad vigilada durante un máximo de cinco años.
En concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá pagar 340.000 euros al hijo menor y 85.000 euros a cada uno de los padres de la fallecida, y asumir las costas procesales. La sentencia no es firme y puede recurrirse en apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.





