Metro de Madrid da un paso hacia el futuro con la instalación de puertas automáticas en 28 estaciones

La instalación de puertas automáticas en el Metro de Madrid marca un nuevo capítulo en seguridad y eficiencia antes del tren sin conductor previsto para 2027.

Metro de Madrid da un paso hacia el futuro con la instalación de puertas automáticas en 28 estaciones

3 de febrero de 2026

Sofía Herrera

Un avance significativo en la seguridad del transporte público

La red de Metro de Madrid se encuentra en una fase de transformación que promete mejorar significativamente la seguridad y eficiencia del servicio. En un ambicioso proyecto, se comenzará a instalar puertas automáticas en 28 estaciones de la línea 6, lo que marcará un hito en la modernización del sistema. Este despliegue es parte de los preparativos para la llegada del tren sin conductor, programada para 2027.

El primer módulo ya ha sido colocado en la estación de Legazpi, donde los viajeros han podido observar el inicio tangible de esta innovadora iniciativa. La instalación se llevó a cabo durante las horas nocturnas por un equipo especializado compuesto por alrededor de 20 operarios. Además, se han añadido nuevas señales en el suelo para garantizar que los pasajeros mantengan una distancia segura respecto al borde del andén.

Este proyecto contempla más de 4.000 puertas automáticas, que se distribuirán a lo largo de cerca de 6,5 kilómetros entre las estaciones seleccionadas. Se espera que todos los trabajos estén finalizados para finales de 2026 o principios de 2027, coincidiendo con la introducción del sistema automatizado.

Las estaciones que recibirán estas puertas incluyen lugares clave como Nuevos Ministerios, Cuatro Caminos y Moncloa, entre otras. En total, serán necesarios aproximadamente 58 módulos por andén, cada uno diseñado con materiales resistentes como acero y cristal laminado. Las puertas tendrán una altura superior a 1,7 metros y una anchura cercana a los 3,8 metros.

Cada módulo estará equipado con pantallas informativas y sistemas luminosos que indicarán su estado: azul cuando estén cerradas, verde durante su apertura y rojo si están fuera de servicio. Esta tecnología no solo mejorará la seguridad al evitar caídas a las vías sino también optimizará el flujo del servicio al sincronizarse con las puertas de los trenes.

A medida que avanza este proyecto piloto, desde la Consejería de Transportes aseguran que estas medidas son esenciales para crear una barrera física efectiva entre los pasajeros y las vías. La implementación exitosa podría sentar un precedente para futuras mejoras en otras líneas del metro madrileño.

A medida que Madrid continúa creciendo como ciudad moderna e interconectada, iniciativas como esta reflejan un compromiso claro hacia un transporte público más seguro y eficiente para todos sus ciudadanos.

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