Un viaje nostálgico hacia el futuro
El Teleférico de Madrid, un emblema que ha acompañado a generaciones de madrileños en sus recuerdos de infancia y primeras citas, está a punto de experimentar una transformación radical. Desde su cierre en 2022 por motivos de seguridad, los icónicos viajes sobre el río Manzanares han quedado en pausa. Sin embargo, este martes se han dado los primeros pasos hacia su reapertura, programada para principios de 2027.
Las nuevas cabinas del teleférico no solo serán más grandes, sino que también ofrecerán una experiencia completamente renovada. Con capacidad para transportar hasta diez personas —cuatro más que las anteriores— y un peso aproximado de 1.000 kilogramos, estas cápsulas prometen ser un atractivo tanto para los nuevos visitantes como para aquellos que ya conocen el trayecto. El recorrido de 2,5 kilómetros se mantendrá intacto, pero la velocidad aumentará considerablemente: pasará de 3.5 metros por segundo a 6 metros por segundo, permitiendo así transportar hasta 1.800 pasajeros por hora.
La obra no solo implica la renovación estética; también se realizarán cambios técnicos importantes. El sistema pasará de ser bicable a monocable gracias a la tecnología moderna que permite esta adaptación en recorridos cortos con solo seis pilonas. Este cambio facilitará una gestión más eficiente y segura del servicio.
Las estaciones actuales en Pintor Rosales y Casa de Campo serán demolidas y reconstruidas desde cero con un diseño interior y exterior completamente nuevo. Se ha prestado especial atención al entorno histórico donde se ubica el teleférico; las fachadas estarán revestidas en madera para integrarse armónicamente con la Casa de Campo.
A pesar del cambio hacia un sistema monocable, se mantendrán las microparadas en cada pilona, lo que permitirá a los pasajeros disfrutar plenamente del paisaje durante su trayecto. Esta característica es uno de los elementos que hacía único al teleférico original.
Los responsables del proyecto han expresado su deseo de que esta renovación no solo modernice el servicio sino que también despierte la misma nostalgia y cariño entre los madrileños que sentían por el antiguo teleférico. «Esperamos que los niños recuerden su primer viaje y las parejas rememoren dónde comenzó su historia», comentó Gonzalo Fernández, director de Infraestructuras de EMT.
