Un viaje en el tiempo por el Ferrocarril Histórico de Arganda del Rey
Este domingo, el Ferrocarril Histórico de Arganda del Rey da inicio a su esperada temporada de primavera, consolidándose como la única línea ferroviaria en la Comunidad de Madrid que opera con tracción a vapor. Con más de 140 años de historia, este emblemático tren ofrece a los pasajeros una experiencia única que evoca los inicios del siglo XX.
Recientemente, parte del trazado histórico ha sido renovado para asegurar tanto la seguridad como la calidad del viaje. Esta mejora es fundamental para mantener viva esta joya ferroviaria que no solo transporta a los viajeros, sino también un legado cultural y técnico invaluable.
El tesorero del Centro de Iniciativas Ferroviarias Vapor Madrid, Luis Peña Ochoa, enfatiza el esfuerzo colectivo detrás de esta iniciativa: «Los entusiastas de Vapor Madrid recuperamos, pusimos en marcha y mantenemos activo este patrimonio con nuestros propios medios». Este trabajo voluntario es lo que permite que cada viaje sea un auténtico recorrido por la historia ferroviaria española.
A pesar de que la línea original alcanzaba los 161 kilómetros, actualmente se conserva un trayecto de 3,5 kilómetros. El viaje comienza en la estación de La Poveda y finaliza en el apeadero de la Laguna del Campillo, ubicado en Rivas Vaciamadrid. Durante este trayecto, los pasajeros tienen la oportunidad de observar antiguos oficios ferroviarios como el fogonero o el guardafrenos, reviviendo así escenas cotidianas que han desaparecido con el avance tecnológico.
Uno de los momentos más destacados del recorrido es sin duda el paso por un impresionante puente metálico de 175 metros, que se extiende sobre las aguas del río Jarama. Este puente no solo es una maravilla arquitectónica sino también un testigo mudo del paso histórico por estas vías; aquí viajaron personalidades como el Conde de Romanones y el rey Alfonso XIII.
A medida que avanza esta temporada primaveral, se espera que cada trayecto no solo sea un paseo escénico sino también una celebración del patrimonio cultural español. Los visitantes están invitados a sumergirse en una experiencia donde cada vagón cuenta una historia y cada parada revive tradiciones olvidadas.





