Los vecinos de Carabanchel reclaman centros juvenil y de mayores, y un polideportivo con piscina, para tres solares abandonados en la zona de Oporto. Más Madrid lo ha llevado a la comisión municipal.
La concejala de Más Madrid Mar Barberán ha trasladado a la comisión de Obras y Equipamientos y de Políticas de Vivienda del Ayuntamiento de Madrid las demandas vecinales para tres parcelas abandonadas en Oporto, en Carabanchel. Según publica 20minutos, la edil ha pedido que la regeneración de la zona no se limite a la mejora estética y que incluya equipamientos para el distrito.
Los solares son el antiguo centro de formación Magerit, el palacete de la Fundación Goicoechea Isusi y el antiguo campo de fútbol de Puerta Bonita. A finales de mayo, la Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel preguntó a los vecinos qué querían para ellos: de las 1.185 personas que participaron, el 69% optó por un polideportivo con piscina de verano en Puerta Bonita, el 55% por un centro de mayores en el palacete y el 44% por un centro juvenil en el antiguo colegio Magerit.
Barberán ha pedido al Consistorio que solicite la cesión de las parcelas para destinarlas a esos usos. Ha calificado de deuda histórica la situación del distrito.
«Hay una deuda histórica con esta zona de Carabanchel»
La concejala también ha rechazado que la parcela de Puerta Bonita acoja un auditorio musical, al existir ya el Palacio Vistalegre a 600 metros, y ha acusado al Gobierno del PP de buscar la gentrificación del barrio.
Desde el Gobierno municipal, la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, ha defendido las actuaciones en el distrito, entre ellas la remodelación del campo de fútbol de San Isidro, las negociaciones para ceder un local de la Comunidad de Madrid y 108 equipamientos en marcha, además del programa SURES, con más de 1.270 millones de euros invertidos en siete años.
«Las cifras nos avalan y, sobre todo, la inversión en equipamientos»
Mientras tanto, a finales de septiembre los vecinos del entorno del palacete denunciaron, en un comunicado recogido por Europa Press, que el espacio se había convertido en un vertedero con presencia de ratas, basura y maleza, y no descartaron medidas de presión si no se garantizaba la salubridad y la seguridad. El edificio se construyó en 1890 como hotel, fue asilo hasta 1980 y permanece tapiado tras años ocupado.





