Hay futbolistas que marcan una era dentro del campo. Y luego está Jenni Hermoso, que lo hace dentro y fuera. Máxima goleadora histórica de la selección española, campeona del mundo en 2023 y protagonista involuntaria de uno de los escándalos más sonados del deporte español reciente, Jenni lleva años siendo noticia. Pero hay una pregunta que persiste entre búsqueda y búsqueda: ¿quién es la pareja de Jenni Hermoso? La respuesta corta es que ella no lo dice. La respuesta larga, esa sí que da para un artículo.
La privacidad como escudo, no como secreto
Jenni Hermoso es de las pocas figuras públicas que ha conseguido mantener su vida sentimental fuera del foco mediático sin que eso parezca un esfuerzo titánico. No hay declaraciones, no hay fotos comprometedoras, no hay frases de amor dedicadas a nadie en concreto en Instagram. Simplemente, no habla de ello, y eso, cuando lo normal es contarlo todo, resulta casi más llamativo que cualquier exclusiva de revista.
No es timidez ni misterio calculado. Es coherencia. Quien ha visto cómo su momento más feliz acababa convertido en titular mundial sabe perfectamente lo que vale guardarse algo para uno mismo.
El día que habló sin titulares
Lo que sí hizo, en enero de 2024, fue dar un paso importante. En el programa Planeta Calleja, Jenni explicó que nunca había dicho abiertamente que le gustan las chicas porque lo consideraba un tema tabú, aunque en su entorno era algo que todo el mundo conocía. Tal y como ella misma lo resumió, nunca había hecho falta preguntar: sus padres ya lo sabían.
Una declaración valiente, sin aspavientos, que dijo más de ella como persona que cualquier foto de pareja. En esa misma conversación reconoció que había sufrido mucho en sus relaciones y que, desde que le rompieron el corazón, aprendió a vivir consigo misma y a encontrar estabilidad sin depender de nadie. Lo dijo claro: antes era alguien que siempre necesitaba apoyarse en algo para estar bien, y ahora ha aprendido a buscar lo que la hace sentir bien por su cuenta.
Hay algo refrescante en esa honestidad. No el drama, sino la madurez de quien ha pasado por el fuego y sale por la puerta principal.
Paula Nicart, la única relación con nombre y apellidos
Si hay un nombre que aparece con cierta consistencia cuando se habla de su vida sentimental, ese es el de Paula Nicart. Según distintos medios, la última pareja conocida de Jenni fue esta exfutbolista que también pasó por el FC Barcelona, aunque su carrera se vio truncada por una grave lesión de rodilla que la obligó a retirarse. La relación habría terminado alrededor de 2020, aunque nunca hubo confirmación oficial de ninguna de las dos partes.
Y eso es, básicamente, todo lo que hay de confirmado. El resto entra en el territorio de los rumores, las especulaciones y los titulares con mucho interrogante.
Alexia Putellas y el rumor que no muere
No hay conversación sobre la vida personal de Jenni que no acabe mencionando a Alexia Putellas. Y es comprensible: son dos de las mejores jugadoras de la historia del fútbol español, comparten una amistad muy visible y se han dedicado mensajes públicos de apoyo que, para algunos, iban más allá del compañerismo.
Se las vinculó por su estrecha relación y por apariciones juntas, como su asistencia al desfile del Orgullo LGTB+ en 2019. Sin embargo, ninguna de las dos ha confirmado nunca nada que vaya más allá de la amistad, y ambas han sido siempre muy cuidadosas con ese límite.
Lo que sí es evidente es que su relación tiene una dimensión especial. Cuando estalló el escándalo con Rubiales, Putellas fue de las primeras en defender públicamente a su compañera. Ese tipo de apoyo no se mide en titulares de corazón, sino en algo bastante más difícil de cuantificar.
El triángulo que existió solo en los titulares
La prensa más sensacionalista se entretuvo durante meses con un supuesto triángulo entre Jenni, Alexia y Olga Ríos, representante vinculada al entorno de Putellas. Varios portales especularon con ese escenario, pero sin una sola declaración pública de ninguna de las tres que lo sostuviera. Un castillo de naipes levantado sobre suposiciones, vaya.
México, el juicio y una vida que pasó página
El beso no consentido de Rubiales en la final del Mundial de 2023 marcó un antes y un después en la vida de Jenni, también en lo personal. Sus propias compañeras describieron lo devastada que quedó. El asunto terminó en los tribunales, y Rubiales fue condenado por agresión sexual y obligado a pagar una multa, en un juicio donde ella declaró que aquel gesto manchó uno de los días más felices de su vida.
Pero la historia no se quedó ahí. Su llegada a Tigres UANL, en México, en el verano de 2024, le devolvió la ilusión por el fútbol. Y con esa ilusión recuperada, su vida sentimental pasó a ser, si cabe, todavía más secundaria en su relato público. Jenni habla de goles, de títulos, de volver a la selección. De su pareja, cuando alguien pregunta, desvía la conversación con elegancia.
La llamada que la hizo llorar
En octubre de 2025, con la llegada de Sonia Bermúdez al banquillo, Jenni fue convocada de nuevo tras más de un año de ausencia. Y la historia tuvo final feliz: aquel regreso desembocó en la conquista de la Nations League en diciembre de 2025, con un contundente 3-0 a Alemania y, por cierto, Alexia Putellas nombrada MVP de la final. El guion no podía ser más redondo.
Una imagen que contrasta con la de alguien que necesita una relación para sentirse completa: Jenni llora por el fútbol, no por el amor. O, al menos, eso es lo que nos deja ver.
Y quizá ahí esté la respuesta definitiva a la pregunta de quién es su pareja: la que ella decida presentar, cuando lo decida, si es que algún día lo decide. Lo demás es ruido, y a estas alturas Jenni ya ha demostrado de sobra que el ruido se le da fatal de escuchar.






