El nombre de Rubén Cañizares ha saltado este 12 de mayo de 2026 a todos los titulares deportivos del país, y no precisamente por una de sus crónicas. El periodista de ABC se ha visto envuelto en un enganchón histórico con Florentino Pérez durante la rueda de prensa del presidente del Real Madrid en Valdebebas, una comparecencia que prometía ser tensa y acabó convertida en un combate dialéctico que ya circula por todas las redes sociales.
Quien busque su ficha en Wikipedia se va a llevar una decepción: el periodista granadino no tiene entrada propia en la enciclopedia libre. Pero a juzgar por el ruido que ha generado el cruce con el presidente blanco, ese vacío puede durar lo que tarden los voluntarios de Wikipedia en sentarse delante del teclado.
Quién es Rubén cañizares, el periodista que ha sacado de quicio al presidente del Madrid
Cañizares es periodista deportivo de ABC, además de colaborador habitual en la Cadena COPE, en Tiempo de Juego, y rostro reconocible en programas televisivos como Directo Gol y Teledeporte. Originario de Granada y curtido entre Madrid y una estancia en Boston, lleva años cubriendo la información del Real Madrid desde la trinchera más caliente: la del día a día en Valdebebas.
Su firma aparece con frecuencia en exclusivas sobre el club blanco. Ha escrito sobre los movimientos internos en torno a Mbappé, los rumores que sitúan a Mourinho mirando de reojo el banquillo, la planificación del vestuario y los habituales tira y afloja entre cuerpo técnico y dirección deportiva. En su perfil público se define a sí mismo con una frase muy granadina, esa de no hay pena más grande que ser ciego en Granada, una declaración de identidad que dice mucho de un periodista que no se esconde detrás del teclado.
Una trayectoria construida lejos del ruido
A diferencia de otros tertulianos que viven del titular fácil y del grito, Cañizares se ha labrado su sitio con un perfil más sobrio, más reportero clásico que opinador. Crónicas largas, información cuidada, fuentes propias dentro del club. Por eso, precisamente, el choque de este martes ha sorprendido tanto: no es uno de esos comunicadores que provocan por sistema, sino alguien que firma noticias y que, al parecer, ha tocado un nervio sensible en Concha Espina.
Qué ha pasado hoy entre Florentino y Rubén Cañizares
La rueda de prensa de Florentino Pérez estaba convocada para confirmar que no dimite y que adelanta elecciones en el Real Madrid. Hasta ahí, todo previsible. El problema vino cuando el presidente sacó el móvil delante de los periodistas y empezó a leer en voz alta un titular publicado esa misma mañana en ABC: Antes de la Junta Directiva, Florentino dice: «Estoy muy cansado». Spoiler: no le hizo gracia.
A partir de ahí, el discurso se convirtió en un repaso a la prensa madrileña con dedicatorias muy concretas. Florentino arremetió contra el grupo Vocento, acusó al diario Relevo de haber nacido “para meterse con el Real Madrid y con su presidente”, y anunció que se daba de baja como suscriptor de ABC, “por honrar” a su padre, lector tradicional del diario. Una escena entre teatral y de comedia involuntaria que el madridismo de balcón está disfrutando como si fuese final de Champions.
El cruce directo: dos artículos, una mujer y mucha tensión
El momento más bestia llegó cuando Florentino se dirigió directamente a Cañizares. “Miren qué dos artículos escriben hoy, de una mujer que no sé si sabe o no de fútbol”, soltó el presidente, en alusión a una pieza publicada en ABC. Lo que vino después fue una discusión a varias bandas, con Cañizares intentando defender a su redacción y al periódico, y un Florentino que, lejos de bajar el tono, subió la voz y siguió cargando contra la línea editorial del diario.
La escena, lógicamente, no quedó solo dentro de la sala. Antes de que terminara la comparecencia, los vídeos del enganchón ya rebotaban por Twitter, Instagram y TikTok con el morbo del año. Hasta DAZN y Mundo Deportivo subieron clips. Porque ya se sabe: cuando Florentino se enfada con un periodista, el periodista pasa a ser tendencia, le guste o no.
Por qué este episodio convierte a Cañizares en personaje del día
Aquí hay varias capas, y conviene mirarlas con calma. La primera es que el Real Madrid no atraviesa su mejor temporada: sin Champions, sin Liga, con un Mbappé al que el club mira con una mezcla de cariño y desconcierto, y con un entrenador del que se rumorea su salida. Cuando los resultados no acompañan, el cuello del periodista incómodo suele ser el primero en estirarse. Tradición de la casa.
La segunda capa es histórica. Florentino tiene un largo historial de desencuentros con periodistas críticos. El caso paradigmático fue José María García, con quien mantuvo una guerra abierta durante años. Hoy le ha tocado a Rubén Cañizares heredar un papel que, si lo piensas bien, no es ni el peor ni el más solitario: forma parte de una lista larga de profesionales que en algún momento han recibido el mismo trato. La cuestión no es si Cañizares lo merece. La cuestión es qué dice de un club que su presidente dedique veinte minutos de rueda de prensa a leer un titular desde el móvil.
Florentino Pérez ha convocado una rueda de prensa para intentar humillar a ABC, al grupo Vocento y a mí.
— Rubén Cañizares (@Ruben_Canizares) May 12, 2026
Y no se lo iba a permitir.
Hay límites que no se pueden sobrepasar.
Muy orgulloso de mi trabajo y de mi periódico
Así de claro.
El factor Wikipedia y el ruido digital
Cuando un periodista deportivo se hace viral por enfrentarse a Florentino, lo primero que dispara Google es la búsqueda Ruben Cañizares Wikipedia. La gente quiere saber quién es, de dónde sale, en qué medios trabaja y por qué ha tenido los reflejos de aguantarle el pulso al presidente. La realidad es prosaica: un buen reportero, granadino, con oficio, que se ha visto en medio de una tormenta institucional que le supera en metros cuadrados pero no en argumentos.
Lo más probable es que en las próximas horas alguien acabe abriéndole una entrada en la enciclopedia libre. Y si no lo hace nadie, también es válido: hay periodistas que prefieren que su biografía la escriban sus artículos, no sus discusiones ajenas.





