El Atlético se pronuncia tras la derrota en Londres
El Atlético de Madrid ha alzado la voz ante la UEFA, manifestando su descontento por el arbitraje del partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones, donde se enfrentó al Arsenal. El encuentro, disputado en el Emirates Stadium, culminó con una victoria local por 1-0, lo que dejó al equipo español fuera del torneo.
Según fuentes cercanas al club, el Atlético expresó su incredulidad respecto a varias decisiones arbitrales tomadas por Daniel Siebert durante el partido. En particular, los rojiblancos señalaron dos jugadas clave que consideraron determinantes para el resultado final. La primera fue un supuesto fuera de juego que precedió a un empujón dentro del área a Giuliano Simeone, acción que el club considera un penalti claro. La segunda situación controvertida fue una falta no sancionada inicialmente sobre Antoine Griezmann, que ocurrió justo después de otra infracción cometida por Riccardo Calafiori.
Aparte de las decisiones individuales, el Atlético también criticó el tiempo añadido por el árbitro, argumentando que los cinco minutos otorgados fueron insuficientes dado el número de interrupciones y pérdidas de tiempo observadas durante el encuentro. Según sus cálculos, apenas se jugaron minuto y medio del tiempo extra.
A pesar del evidente malestar, tanto jugadores como cuerpo técnico recibieron instrucciones para no justificar la eliminación en la actuación arbitral. En rueda de prensa posterior al partido, Diego Simeone evitó profundizar en las decisiones del árbitro y enfatizó que no quería excusarse por la derrota. “No me voy a quedar en algo muy fácil y simple como la jugada sobre Griezmann”, comentó Simeone.
Poco después del encuentro, Koke Resurrección, capitán del equipo, reiteró esta postura al declarar: “No hay nada que decir sobre el árbitro; él intentó hacerlo lo mejor posible”. Estas declaraciones reflejan un intento consciente por parte del club para mantener una imagen profesional a pesar de las circunstancias adversas.
A medida que avanza la temporada y con esta eliminación dolorosa aún fresca en la memoria colectiva del club y sus aficionados, queda por ver cómo afectará este episodio a la moral y rendimiento del equipo en competiciones futuras. El Atlético deberá centrarse ahora en sus próximos compromisos mientras lidia con las secuelas emocionales dejadas por esta controversia arbitral.





