Un revés judicial para el club rojiblanco
En un fallo que podría tener repercusiones significativas en la gestión financiera del Atlético de Madrid, la Audiencia Nacional ha respaldado a la Agencia Tributaria en su disputa con el club sobre deducciones fiscales. La sanción, que se remonta a los ejercicios 2008-2009 y 2010-2011, se centra en gastos que el club consideró deducibles pero que la administración fiscal ha calificado como improcedentes.
El conflicto surgió cuando el Atlético incluyó en sus declaraciones fiscales varios conceptos cuestionables, tales como multas impuestas por la UEFA y gastos relacionados con obsequios. La Agencia Tributaria inició un expediente sancionador en 2016, que fue ratificado posteriormente por el Tribunal Económico-Administrativo Central en 2020. Aunque inicialmente se estimó que la multa podría ascender a unos 3,8 millones de euros, tras ciertos recursos administrativos, esta cifra se ha reducido a aproximadamente 228.000 euros.
Aparte de la multa directa, lo más preocupante para el Atlético son las bases imponibles negativas relacionadas con estos ejercicios, que alcanzan cerca de 11 millones de euros. Este mecanismo permite compensar pérdidas pasadas con beneficios futuros, lo cual implica que una regularización inadecuada podría tener consecuencias fiscales adversas a medio plazo.
Pese a los esfuerzos del club presidido por Enrique Cerezo para defenderse alegando defectos procesales y cuestionando los plazos establecidos, la Audiencia Nacional desestimó estas alegaciones. El tribunal argumentó que no hubo indefensión y subrayó que los gastos presentados carecían de justificación suficiente o estaban claramente excluidos según la normativa vigente.
A pesar del revés judicial, el Atlético aún tiene la opción de recurrir al Tribunal Supremo. Sin embargo, hasta ahora no ha emitido ninguna declaración pública sobre este fallo. La decisión no solo afecta las finanzas inmediatas del club sino también su reputación ante organismos reguladores y aficionados.





