Un nuevo capítulo en la historia del FC Barcelona
El FC Barcelona se encuentra en un momento crucial de su historia, ya que las elecciones a la presidencia del club están a la vuelta de la esquina. Con el anuncio oficial de los candidatos, Joan Laporta y Víctor Font se posicionan como los únicos aspirantes al cargo tras el proceso de validación de firmas realizado por la Junta Electoral.
En un giro inesperado, Marc Ciria ha sido descartado de la contienda electoral al no alcanzar el mínimo requerido de 2.337 firmas válidas. Aunque presentó un total de 2.845 firmas, solo 2.247 fueron validadas, quedándose a tan solo 90 apoyos del umbral necesario para competir. Este resultado ha dejado a muchos aficionados sorprendidos, dado que Ciria había generado expectativas entre ciertos sectores del barcelonismo.
Joan Laporta, expresidente del club y una figura emblemática en la historia reciente del Barça, llega con una fuerte base de apoyo, habiendo presentado 8.170 firmas, de las cuales 7.226 han sido validadas. Por su parte, Víctor Font también ha demostrado un respaldo considerable con 5.444 firmas entregadas, logrando validar 4.740.
Josep Cubells, vicepresidente del FC Barcelona y secretario de la Junta Directiva, destacó que el proceso se llevó a cabo con total normalidad y rigor. “Los criterios aplicados han sido idénticos para todas las precandidaturas”, afirmó Cubells durante su comparecencia ante los medios. Este compromiso con la transparencia es fundamental en un club que busca recuperar la confianza tras años convulsos.
A partir del próximo viernes 6 de marzo, comenzará oficialmente la campaña electoral para elegir al nuevo presidente del FC Barcelona en los comicios programados para el 15 de marzo. Los socios tendrán así la oportunidad de decidir entre dos visiones diferentes sobre cómo debe dirigirse uno de los clubes más grandes del mundo.
No solo Marc Ciria ha quedado fuera; otros tres precandidatos iniciales como Daniel Juan, William Maddock y Xavier Vilajoana optaron por no presentar sus firmas formalmente al no contar con el respaldo necesario para competir seriamente por el cargo.





