La Puerta del Sol de Madrid vive este domingo su primera jornada de acampada por la vivienda, con cientos de jóvenes organizados en tiendas de campaña y el apoyo de vecinos que acercan comida y agua.
La Puerta del Sol de Madrid ha amanecido este domingo con cientos de jóvenes acampados para protestar por los precios del alquiler y la dificultad de acceso a la vivienda. La movilización, impulsada por el Sindicato de Inquilinas, ha superado las previsiones de la organización, que calcula cerca de un centenar de tiendas instaladas, según publica 20minutos.
Desde primera hora, los participantes han organizado turnos para el desayuno, la limpieza y la recogida de desperdicios. Los vecinos de la zona se han acercado a preguntar qué falta. «¿Necesitáis algo de casa? ¿Tenéis bolsas de basura?», repetían. La respuesta más común: «Hay comida suficiente, necesitamos botellas de agua».
«Nos hemos organizado entre amigas. Hemos traído esterillas, mantas y un par de libros. Vivimos cerca y nos traemos pasta de dientes y lo necesario», relata Clara, de 26 años, que comparte piso en Arganzuela.
Los acampados han distribuido su jornada entre asambleas de bienvenida, un taller de pancartas y canciones a capela. Algunos aprovechan el descanso para estudiar. Es el caso de Iván, de 24 años, que prepara oposiciones para profesor de Filosofía y paga 450 euros en negro por una habitación en Cuatro Caminos.
La protesta ha coincidido al mediodía con otra manifestación en defensa de la educación pública y contra la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid. Entre los visitantes han aparecido políticos como la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la eurodiputada Irene Montero, que han conversado con los acampados.
También se han acercado personas mayores para mostrar su apoyo. Miguel, de 70 años, considera que la protesta debería haber llegado antes. «Tienen que estar en la calle. En mi caso, yo no tengo casa. Si me separo, no tendría vivienda ni posibilidad de comprar porque soy pensionista. No podría afrontar un alquiler», ha señalado.
La acampada continuará durante la noche con más tiendas y carpas para hacer frente al calor. El Sindicato de Inquilinas prevé que se sumen más personas en los próximos días.






