La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sostiene que la huelga indefinida en colegios, institutos y universidades perjudica a los alumnos de Bachillerato y de la PAU. Mientras tanto, un grupo de docentes se encerró en la Dirección General de Recursos Humanos.
La huelga indefinida de los colegios e institutos de la Comunidad de Madrid cumple su cuarta semana consecutiva, y a ella se han sumado las seis universidades públicas madrileñas los días 4 y 5 de noviembre. Según 20minutos, la presidenta regional criticó este jueves el impacto de la pérdida de horas de clase en el alumnado y en la preparación de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU).
Durante la sesión de control celebrada en la Asamblea de Madrid, Díaz Ayuso afirmó que los alumnos de la PAU son los más perjudicados y que las huelgas dejan a los madrileños en desventaja frente al resto de España. El Gobierno regional cifra en 270.000 horas de clase las perdidas desde el inicio de la huelga, el 14 de octubre.
«Los más perjudicados son los alumnos de la PAU. Con sus huelgas dejan en desventaja a los madrileños con el resto de los españoles».
La presidenta también cuestionó los objetivos de los convocantes, a los que calificó de «huelgas torticeras impulsadas por la izquierda», y recordó que la región obtuvo «los mejores resultados PISA» y que ha aumentado la financiación de las universidades públicas con un acuerdo plurianual.
Desde el PSOE-M, su portavoz Mar Espinar criticó la situación financiera de las universidades públicas, en particular de la Universidad Rey Juan Carlos y de la Complutense. Por su parte, Más Madrid, a través de su portavoz Manuela Bergerot, defendió las protestas y anunció que el 11 de noviembre la educación pública del país volverá a parar.
Mientras se celebraba el Pleno, sobre las 10.00 horas, un grupo de docentes acudió al número 30 de la calle Santa Hortensia, sede de la Dirección General de Recursos Humanos de la Consejería de Educación, para pedir una negociación a su titular, Mercedes Zarzalejo. Algunos manifestantes decidieron encerrarse en el edificio hasta que la Comunidad cambie de postura. El encierro terminó hacia el mediodía.
«El profesorado sigue exigiendo respuestas, negociación real y soluciones a las reivindicaciones».
Tras el encierro, los docentes se concentraron en la calle Alcalá, frente a la Consejería, en una protesta conjunta con las universidades. La jornada termina con una manifestación prevista a las 17.30 horas entre Atocha y la sede de la Consejería.
Zarzalejo calificó estas acciones de «delincuencia y prácticas mafiosas» y aseguró que la Consejería no abrirá una nueva vía de negociación con el comité de huelga, que mantiene la negociación en la Mesa Sectorial. Los sindicatos CC OO y CSIF han anunciado que dejarán de participar en esa mesa hasta que se incluyan otros temas.





