Decenas de viajeros han llegado con sus maletas a un edificio de Menéndez Pelayo y han encontrado carteles que avisan de que el alojamiento reservado en Booking no existe. La OCU y la asociación vecinal Retiro Norte exigen más controles a las plataformas.
Decenas de viajeros han acudido en los últimos días a un edificio de la calle Menéndez Pelayo, en el distrito madrileño de Retiro, con la reserva hecha y las maletas en la mano. Al llegar, se han encontrado con que el alojamiento que habían contratado a través de Booking no existe. La información, avanzada por 20minutos, apunta a una presunta estafa que ha afectado a numerosos clientes.
En el portal del inmueble hay colgados carteles en español e inglés que advierten de que el alojamiento anunciado en la plataforma no está en ese edificio. Otros avisos aclaran que se trata de un inmueble residencial, que no hay hotel ni hostal y que no se alquilan habitaciones. Los propios carteles piden a los viajeros que comuniquen lo ocurrido a Booking o lo denuncien ante la Policía Nacional.
La Asociación Vecinal Retiro Norte ha explicado que la acumulación de viajeros con maletas ha sido constante en los últimos días. Desde la entidad han señalado que una vecina llegó a pensar que se trataba de un casting o de un rodaje.
"Una vecina llegó a pensar que se trataba de un casting o de un rodaje"
Booking ha asegurado que está investigando "la actividad delictiva" detrás del incidente y que actuó "de inmediato" para cerrar el anuncio y evitar que más clientes se vieran afectados. La compañía sostiene que los ciberdelincuentes que habían comprometido los sistemas del hotel intentaron reabrir el anuncio en repetidas ocasiones, pero confirma que ya está cerrado. Todos los clientes afectados han sido reubicados y la empresa dice que sigue prestando apoyo al alojamiento afectado.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha instado este jueves a Booking y al resto de plataformas de alquiler turístico a verificar la autenticidad de los anuncios, identificar a los anunciantes y retirar con rapidez cualquier contenido fraudulento. En un comunicado, la organización sostiene que estas empresas no pueden limitarse a actuar como intermediarias cuando obtienen beneficios de las operaciones y disponen de medios para detectar anuncios engañosos.
La OCU también considera insuficiente que las plataformas atribuyan la responsabilidad exclusivamente al proveedor del alojamiento. A su juicio, cuando existan indicios razonables de fraude o los controles previos hayan resultado ineficaces, deben colaborar en la reparación del perjuicio y en la devolución de las cantidades abonadas.
Para prevenir estos casos, la organización recomienda a los usuarios comprobar que la vivienda tiene un número de registro turístico que coincide con la descripción del registro autonómico, pagar siempre a través de los canales oficiales de la plataforma, conservar toda la documentación de la reserva y presentar una reclamación inmediata ante la empresa intermediaria y las autoridades competentes si surge cualquier problema.





