El Seprona de la Guardia Civil de Cuenca ha arrestado en Madrid a tres personas por retirar placas de uralita sin autorización y abandonarlas en una finca de olivos.
La Guardia Civil, a través del Seprona de Cuenca, ha detenido en Madrid a tres personas acusadas de retirar placas de amianto sin la preceptiva autorización y de abandonarlas después en una finca de olivos de la provincia de Cuenca. Los arrestos se produjeron en el marco de una investigación que arrancó en abril de 2026 a raíz de una denuncia por irregularidades en la retirada de una cubierta de fibrocemento.
Según ha informado la Guardia Civil en un comunicado, los detenidos actuaban a través de una empresa con sede en Alcalá de Henares que ofrecía servicios de retirada de uralita en varias provincias y se presentaba como compañía autorizada para ello. Los clientes abonaban los trabajos, pero la empresa no entregaba los certificados exigidos ni acreditaba la gestión correcta de los residuos.
Las pesquisas revelaron que las placas retiradas no se trasladaban a un centro de tratamiento autorizado, sino que se abandonaban a la intemperie en una parcela de olivos de Cuenca. Además, los implicados habrían utilizado datos falsos en facturas y otra documentación para simular que los trabajos se habían realizado conforme a la ley.
Los tres arrestados han sido puestos a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de guardia de San Clemente (Cuenca) y se les imputan delitos de estafa, intrusismo profesional, falsedad documental y contra los recursos naturales y el medioambiente.
Desde la Guardia Civil se recuerda que los residuos que contienen amianto están catalogados como peligrosos y que su manipulación y eliminación solo puede llevarla a cabo personal y empresas debidamente habilitadas, dado el grave riesgo que una gestión inadecuada supone para la salud pública y el entorno natural.
El caso pone de nuevo el foco en la necesidad de contratar únicamente compañías acreditadas para este tipo de trabajos, especialmente en la Comunidad de Madrid, donde la retirada de cubiertas de uralita en edificios antiguos es una práctica habitual. Los afectados pueden consultar el registro de gestores autorizados de residuos peligrosos de su comunidad antes de contratar estos servicios.






