La Comunidad de Madrid ha aprobado un régimen extraordinario para retirar árboles calcinados en la Sierra Oeste y Lozoyuela. Esta medida busca prevenir plagas y facilitar la recuperación ambiental tras los incendios de julio.
La Comunidad de Madrid ha dado luz verde a un plan urgente para la retirada de árboles quemados en aproximadamente 34.000 hectáreas devastadas por incendios forestales ocurridos el pasado mes de julio. La decisión, publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), tiene como objetivo principal reducir el riesgo de plagas y enfermedades que podrían afectar al arbolado sobreviviente y facilitar así la recuperación del ecosistema local.
La resolución permite realizar trabajos como la tala, el desbroce sanitario y la extracción de madera quemada, tanto en terrenos públicos no gestionados directamente por la administración regional como en montes privados. Este enfoque busca evitar que insectos perforadores, especialmente escolítidos, se propaguen entre las masas forestales que aún están sanas.
A partir de ahora, ya no será necesario solicitar autorizaciones individuales para llevar a cabo estas labores, aunque los propietarios o empresas deberán comunicar su intención a las autoridades con al menos diez días hábiles de antelación antes del inicio de cualquier trabajo.
Entre las condiciones establecidas destaca la prioridad en la retirada del arbolado quemado, especialmente coníferas, así como una serie de restricciones sobre el uso del terreno. Por ejemplo, se prohíbe extraer cepellones para favorecer el rebrote natural y se exige destinar parte de la madera más pequeña a construir fajinas que ayuden a prevenir erosiones en zonas con pendientes pronunciadas.
La duración del régimen extraordinario está fijada hasta el 30 de abril de 2027 para las masas coníferas y hasta el 31 de diciembre del mismo año para otras formaciones vegetales. Sin embargo, quedan excluidos del plan los suelos urbanos o urbanizables y aquellos montes considerados de utilidad pública.
Aparte del plan para limpiar los montes afectados por los incendios, también se han implementado limitaciones a la caza en 75 cotos, donde se estima que las llamas han causado estragos significativos. Esta medida busca proteger a las especies animales mientras se recupera su hábitat natural. La administración regional ha recomendado instalar puntos estratégicos para agua y alimentación suplementaria, además de construir refugios temporales para favorecer la fauna local.
No es inusual que tras un incendio forestal se tomen medidas drásticas; sin embargo, esta acción es particularmente relevante dada la magnitud del desastre ocurrido este verano. El incendio comenzó el 22 de julio, extendiéndose rápidamente desde Almorox hasta Villa del Prado e impactando severamente áreas adyacentes.
A medida que avanza este proceso administrativo, es crucial que los propietarios estén informados sobre cómo proceder si desean participar en estas actividades forestales. Para más información sobre cómo presentar comunicaciones o detalles específicos sobre las regulaciones actuales, pueden consultar directamente con la Comunidad de Madrid.





