La Aemet prevé cielos despejados y máximas de hasta 32 grados durante el fin de semana del Gran Premio de F1 en el circuito Madring de Madrid. El calor del asfalto condicionará la estrategia de neumáticos de los equipos.
El circuito Madring de Madrid afronta su estreno en el calendario de Fórmula 1 con previsión de calor y sin lluvia. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), este viernes las temperaturas oscilarán entre los 15 grados de mínima y los 30 de máxima, con cielos totalmente despejados. La jornada inaugural incluirá entrenamientos y clasificaciones de F1, F2 y F3.
El sábado el mercurio subirá un grado más: mínimas de 16 grados y máximas de 31. El domingo, día de la carrera, se esperan entre 18 y 32 grados. En ningún momento del fin de semana hay probabilidad de precipitaciones, tal y como recoge 20minutos.
El calor no es un dato menor en un trazado nuevo. Cuanto más caliente está el asfalto, mayor es la degradación de los neumáticos, lo que obliga a los pilotos a gestionar el ritmo para no desgastar en exceso las gomas. En el Madring, los equipos calculan que los monoplazas realizarán entre una y dos paradas en boxes, aunque llegan sin datos históricos del circuito que les permitan anticipar el comportamiento del firme.
Las altas temperaturas también afectan a la refrigeración de los coches. Los equipos pueden verse obligados a modificar las entradas de aire para mantener a raya la temperatura del motor y de otros componentes, una decisión que tiene consecuencias aerodinámicas. A falta de referencias previas sobre este trazado, cada ajuste se convierte en una incógnita.
Si finalmente apareciera una tormenta durante el fin de semana, el escenario cambiaría por completo. Una pista mojada en un circuito nuevo, con pocos datos y varias zonas de alta velocidad, podría alterar el orden de la parrilla y abrir la puerta a estrategias más arriesgadas. La Aemet, sin embargo, no contempla esa posibilidad: el gran premio será seco y caluroso.
El primer ganador de la historia de Madrid no solo tendrá que ser rápido. También tendrá que saber cuidar los neumáticos bajo un sol que apretará de lo lindo durante las tres jornadas. Los aficionados que pasen largas horas en las gradas deberán protegerse del calor, con temperaturas que superarán los 30 grados en plena canícula de la capital.






