La Fórmula 1 llega a Madrid con el circuito Madring, pero el termómetro será un rival más. Se esperan máximas de 33 grados y poca lluvia, un factor clave para los neumáticos.
El Gran Premio de España de Fórmula 1 estrena su primera edición en Madrid con un rival inesperado: el calor. Según publica 20minutos, la carrera se disputará el domingo 13 de septiembre en el nuevo circuito Madring, con previsión de temperaturas máximas de 33 grados y pocas opciones de lluvia.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene para la semana del 7 al 13 de septiembre una señal de temperaturas por encima de lo normal en el centro y este de la península, con precipitaciones escasas, aunque no descarta tormentas en el interior. Meteored apunta que la situación de NAO+ que favorece el tiempo cálido podría romperse en torno al día 11, pero sin confirmación.
En Fórmula 1, el calor del asfalto puede cambiar el comportamiento de los neumáticos. Cuanto más caliente esté la pista, mayor será la degradación de las gomas, lo que obligará a los pilotos a gestionar el ritmo. En el Madring se esperan entre 1 y 2 paradas en boxes, pero los equipos no tienen datos históricos del trazado.
La temperatura también afectará a la refrigeración de los monoplazas, y los equipos podrían adaptar las entradas de aire, con consecuencias aerodinámicas. Si apareciera una tormenta, una pista mojada en un circuito nuevo podría alterar el orden de la parrilla y abrir la puerta a estrategias arriesgadas, pero por ahora se prevé un gran premio seco y caluroso.
El primer ganador de la historia de Madrid no solo tendrá que ser rápido: también tendrá que saber cuidar los neumáticos.
Para los aficionados que acudan al circuito, se recomienda hidratación y protección solar, ya que pasarán largas jornadas bajo el sol.





