El Ayuntamiento de Madrid extenderá las estaciones virtuales de Bicimad a zonas con alta demanda temporal, como fiestas y macroeventos. El sistema ya se probó en Puente de Vallecas, Pozuelo y Oporto.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, anunció este martes que el Ayuntamiento de Madrid ampliará el sistema de estaciones virtuales de Bicimad a aquellos puntos donde la demanda de bicicletas se dispare de forma puntual, según publica 20minutos. La medida permitirá habilitar zonas de aparcamiento y recogida sin necesidad de anclajes físicos, pensadas para eventos, fiestas y momentos de gran afluencia.
El sistema funciona de forma similar a una estación convencional. El viaje se inicia escaneando el código QR de la bicicleta con la aplicación, usando el lector NFC o pasando una tarjeta por el lateral del candado. La diferencia llega al final: al no haber estación física, el usuario debe aparcar dentro del área habilitada y cerrar manualmente el candado para finalizar el trayecto. La propia bicicleta indica si el estacionamiento es correcto: una 'P' en pantalla confirma la zona permitida y una 'P' tachada avisa de que no se puede dejar allí. Además, el sistema emite una alerta sonora si se intenta estacionar fuera del área autorizada y envía una notificación a la aplicación.
"La gente las está utilizando y, por tanto, lo que vamos a hacer es ampliar ese sistema de aparcamiento virtual de bicicletas cuando se producen eventos o grandes acontecimientos"
La primera estación virtual se instaló en Puente de Vallecas en junio de 2025. Desde entonces, el Ayuntamiento ha probado el sistema en puntos con demanda elevada y estable, y también en ubicaciones donde el aumento de usuarios es temporal, como las fiestas de Pozuelo o durante eventos masivos como la visita del papa a Madrid. El objetivo es colocar estos puntos temporales en los alrededores de recintos donde se prevea una especial demanda de bicicletas sin necesidad de instalar una nueva estación convencional.
Las estaciones virtuales pueden localizarse tanto en la aplicación como en la web de Bicimad mediante un icono específico que permite consultar su estado y el número de bicicletas disponibles. En la calle, el espacio queda delimitado con marcas en el suelo y una banderola que identifica el punto de estacionamiento. Carabante ha asegurado que es "un buen sistema", pero ha reconocido que queda una tarea pendiente: explicar mejor su funcionamiento a los usuarios. "Tenemos que hacer también un esfuerzo por parte del Ayuntamiento por informar a los usuarios de BiciMAD de cómo funcionan esas bases virtuales o aparcamientos virtuales para que lo sepan utilizar correctamente", ha señalado, refiriéndose a posibles estacionamientos indebidos o al desconocimiento de que existe este servicio.
El anuncio se produjo durante un acto en la estación de Bicimad de Banco de España, donde Carabante presentó además una nueva medida vinculada al funcionamiento energético del servicio. Las bicicletas públicas madrileñas circularán este año con energía renovable generada a partir del tratamiento de residuos municipales en el Parque Tecnológico de Valdemingómez. Esa energía se utilizará en las 683 estaciones de recarga donde se alimentan las baterías de las bicicletas eléctricas.
El delegado ha recordado que esta iniciativa se suma a la que ya se puso en marcha hace dos años, cuando se comenzó a aprovechar la materia orgánica de los residuos para generar biogás. Con esta medida, el Ayuntamiento busca reducir el consumo eléctrico convencional del servicio y avanzar en la sostenibilidad del sistema.





