El ministro de Transportes, Óscar Puente, descarta dimitir tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que deja 69 muertos. Pedro Sánchez rechazó su renuncia.
Un AVE y un Iryo colisionaron el pasado miércoles a la altura de Urda (Toledo), en un accidente que deja de momento 69 muertos y más de un centenar de heridos. Es la segunda tragedia ferroviaria en menos de diez meses, tras el accidente de Adamuz de enero, con 46 fallecidos.
De acuerdo con lo recogido por Madridiario, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, compareció junto al secretario de Estado de Transportes y Movilidad, José A. Santano, y al presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, para explicar las causas del siniestro. Puente ha revelado que puso su cargo a disposición de Pedro Sánchez, quien rechazó la dimisión por considerarla injusta.
Según el ministro, su manera de asumir responsabilidades es otra:
«Mi forma de asumir responsabilidades es dar la cara»
Puente ha dicho entender que la ciudadanía pida explicaciones y ha afirmado que el Gobierno analiza los hechos para saber qué ocurrió. Asegura que no utilizará a ningún trabajador como escudo, aunque tampoco permitirá que se confunda la exigencia de responsabilidades con la búsqueda de un culpable.
A las 8.31 horas se produjo una caída del sistema LZB en un tramo de 63 kilómetros de la línea Madrid-Sevilla, por un problema de comunicación entre los equipos informáticos de la central. Todos los trenes se detuvieron y la circulación pasó a depender del centro de control de Adif en Atocha.
El protocolo de respaldo, basado en la señalización lateral y en el sistema ASFA, garantiza dos cosas: que un tren no entre en un tramo ocupado por otro y que la marcha a la vista no supere los 40 kilómetros por hora, para que el maquinista pueda detener el convoy ante cualquier obstáculo.
A las 8.36 horas, el centro de control autorizó al AVE 2080 a reanudar la marcha con normalidad, pese a que el LZB seguía fuera de servicio y había otro tren detenido en el tramo. A las 8.41 horas se autorizó también al Iryo 6076, que no pudo arrancar. Según el ministro, los controladores recibieron el aviso sin adoptar ninguna medida.
«Sin embargo, por motivos que desconocemos, este tren no pudo arrancar y se mantuvo detenido ante la señal de entrada del bloqueo»
El AVE llegó a superar los 160 kilómetros por hora y colisionó con el convoy de Iryo hacia las 8.53 horas.
Puente ha cifrado en 170 las incidencias del LZB registradas en 2026 y ha señalado que el 75 por ciento se debe a causas ajenas al propio sistema, como vandalismo, robos de cable, obras en la infraestructura o incidencias climatológicas. El origen concreto del fallo de comunicación aún se desconoce. Sobre la seguridad del sistema, ha respondido:
«Categóricamente, no. El LZB es un medio de seguridad tan sólido y tan fiable como el Ertms»
La sustitución del LZB por el sistema europeo Ertms en la línea Madrid-Sevilla estaba prevista para abril de 2026 y no se ha completado. El contrato se licitó en 2021 y las obras en los 470 kilómetros de la línea concluyeron en junio. Para entrar en servicio faltan las pruebas de laboratorio y la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Puente ha negado que en el momento del accidente se realizaran pruebas o trabajos de instalación.





