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Pedro Gullón Tosio: todo sobre el director general de salud pública y su enfrentamiento con Risto

Pedro Gullón Tosio, director general de Salud Pública, protagoniza un tenso enfrentamiento con Risto Mejide en directo por el crucero MV Hondius.

Sofía HerreraSofía Herrera· · 6 min de lectura

Pocas veces una entrevista de menos de dos minutos da para tantos titulares. Pedro Gullón Tosio, director general de Salud Pública y Equidad en Salud, protagonizó este lunes uno de esos momentos televisivos que se viralizan antes incluso de que termine el programa. El escenario fue Todo es mentira, en Cuatro. El detonante, el desembarco del crucero MV Hondius y las imágenes de un técnico bajando de un autobús sin mascarilla ni EPI. El resto ya lo ha visto media España.

Quién es Pedro Gullón Tosio

Antes de meternos en el rifirrafe con Risto Mejide, conviene recordar quién es el invitado en cuestión, porque su currículum no es precisamente el de un improvisado. Gullón es licenciado en Medicina por la Universidad de Alcalá, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, máster y doctor en Epidemiología y Salud Pública por la misma universidad. Para rematar, cuenta con un posgrado en políticas públicas y derecho a la ciudad por la Universitat Oberta de Catalunya.

Su carrera ha sido sobre todo académica e investigadora. Ha sido profesor en la Universidad de Alcalá, profesor adjunto en la Saint Louis University y ha pasado por instituciones de Estados Unidos y Australia, incluyendo el RMIT de Melbourne y Drexel University. Su gran obsesión investigadora siempre ha sido la misma: las desigualdades sociales en salud y cómo el urbanismo, la vivienda o el entorno acaban marcando la esperanza de vida de un barrio entero.

De la pandemia al despacho del ministerio

Durante la pandemia de COVID-19, Gullón trabajó en la evaluación de intervenciones no farmacológicas, el estudio de las desigualdades sociales del virus y el análisis de la reticencia vacunal. Colaboró con el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias y con el Departamento de Salud de Navarra. Fue, por decirlo finamente, una de esas voces técnicas que circulaban por debajo del ruido mediático.

El salto al cargo llegó el 9 de enero de 2024, cuando el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Sanidad liderado por Mónica García, lo nombró director general de Salud Pública y Equidad en Salud mediante el Real Decreto 30/2024. Sustituyó a Pilar Aparicio, en una remodelación en la que también entró Belén González Callado como comisionada de Salud Mental. Sobre el papel, todo encajaba: un epidemiólogo joven, con perfil investigador y vocación de salud pública moderna. Sobre la pantalla, ya veremos.

El choque con Risto Mejide por el crucero MV Hondius

El plató de Todo es mentira lleva semanas siguiendo la gestión del operativo del MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus que ha tenido a Canarias en vilo y al Gobierno central organizando un desembarco bajo lupa. La cosa se complicó cuando se emitieron imágenes en las que un técnico de sanidad se quitaba el EPI y la mascarilla al bajar del microbús que transportaba a los pasajeros. La pregunta era obvia: ¿hubo o no hubo fallos de protocolo?

Risto Mejide conectó con Gullón para sacarle una respuesta. Y aquí empieza el espectáculo. El director general, fiel a su perfil técnico, defendió que «las medidas están muy por encima del riesgo del hantavirus» y que esas imágenes eran «meras anécdotas» dentro de un dispositivo seguro. Argumento razonable desde el punto de vista epidemiológico, ya que el hantavirus no se transmite con facilidad de persona a persona. Pero claro, en televisión las anécdotas también pesan, y mucho.

Menos de dos minutos y «buenas tardes»

Mejide insistió. Que si el técnico se quitó el EPI dentro o fuera del autobús, que si las pruebas, que si las cámaras. Gullón, viendo por dónde iban los tiros, soltó la frase que sentenció la conexión: «No voy a entrar a contestar a eso». Mala elección. El presentador respondió en directo con un «Ah, bueno, pues nada. Si no va a entrar usted, no entro yo tampoco. Buenas tardes». Y cortó.

Acto seguido, el publicista lanzó su discursito de «estoy especialmente harto de que los representantes públicos no respondan» y avisó a navegantes: el que vaya a su programa a no contestar, ya sabe la puerta. Hasta aquí, una bronca televisiva más. Hasta aquí.

El «hijo de puta» que terminó de incendiar las redes

Lo realmente memorable vino después, cuando el programa decidió emitir las imágenes posteriores al corte, en las que se veía a Gullón quitándose los cascos, dar un manotazo sobre la mesa y soltar un sonoro «hijo de puta» dirigido, presumiblemente, al presentador. Risto lo presentó así: «Esto no lo hacemos nunca, pero merece la pena que conozcáis a Pedro Gullón». Y remató, con esa ironía suya marca de la casa, soltando un «me ha recomendado mucha fruta» que ya circula en bucle.

Reacciones partidas en X

Las redes, fieles a su naturaleza bipolar, se dividieron en dos bandos perfectamente predecibles. Por un lado, los que acusaron a Risto de «déspota» y «soberbio», equiparándolo con otros presentadores poco amigos del matiz. Por otro, los que aplaudieron al presentador por plantarse ante un alto cargo que prefirió escudarse en el «no voy a entrar» antes que asumir que, igual, un técnico paseándose sin EPI no es exactamente una anécdota.

El propio Gullón quedó en una posición incómoda: técnicamente puede tener razón sobre el riesgo real del hantavirus, pero políticamente acaba de regalarle a la oposición y a media tertulia un vídeo viral con manotazo y exabrupto incluidos. Y eso, en un cargo cuya misión es comunicar salud pública con credibilidad, no es precisamente un activo. Mónica García y el resto del Ministerio de Sanidad observan la jugada con la cara que se le pone a uno cuando el becario rompe la fotocopiadora justo el día de la auditoría.

Por qué este episodio importa más allá del morbo

Más allá del titular fácil, el cruce deja varias lecturas interesantes. La primera, que la comunicación institucional en sanidad sigue siendo el talón de Aquiles del sistema: un perfil técnico brillante puede hundirse en treinta segundos de mala televisión. La segunda, que el formato de entrevista corta y a degüello no admite «no voy a entrar» como respuesta sin pagar peaje. Y la tercera, que el caso del MV Hondius todavía dará para más capítulos, porque cuando aparece un positivo posterior en Madrid, las preguntas sobre protocolo no se evaporan con un manotazo.

Pedro Gullón es, sobre el papel, uno de los epidemiólogos mejor formados que ha ocupado el cargo en años. Su trayectoria habla por sí sola. Pero como bien sabe cualquiera que se haya sentado delante de una cámara, en televisión no siempre gana quien tiene razón: gana quien sabe responder. Y este lunes, en Todo es mentira, el director general de Salud Pública dejó claro que lo de la oratoria televisiva todavía lo lleva en fase de prácticas.

Sofía Herrera

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Sofía Herrera