El concejal Javier Ortega Smith ha sido declarado no adscrito en el Ayuntamiento de Madrid tras la decisión del Pleno. La medida refleja la fractura interna de Vox y podría tener repercusiones legales.
La situación política en Madrid ha dado un giro inesperado con la reciente decisión del Pleno del Ayuntamiento, que ha declarado a Javier Ortega Smith como concejal no adscrito. Esta resolución se produce en un contexto de tensiones internas dentro de Vox, donde Ortega se encontraba como portavoz durante el Debate sobre el Estado de la Ciudad. La decisión fue comunicada por el presidente del Pleno, Borja Fanjul, quien explicó que esta medida se tomó tras recibir un auto judicial que suspendía las medidas cautelares que mantenían a Ortega dentro del grupo.
Ortega, quien ha sido una figura destacada dentro de Vox desde su fundación, calificó la decisión como «precipitada e imprudente». En sus declaraciones, argumentó que su expulsión es «absolutamente arbitraria e injusta», y que vulnera derechos fundamentales. A pesar de su nueva condición como edil no adscrito, Ortega mantiene el acta correspondiente a su cargo, aunque ahora sin los colores y siglas del partido que lo llevó a la política.
La crisis interna en Vox se hace evidente con otros miembros como Arantxa Cabello y Martínez Vidal, quienes también han mostrado desacuerdos con la dirección actual del partido. Mientras tanto, otros concejales como Ignacio Ansaldo y Carla Toscano, enfrentan sus propios procesos judiciales y permanecen bajo incertidumbre respecto a su futuro político.
A lo largo de su trayectoria, Ortega había anticipado posibles escenarios adversos tras las decisiones tomadas por Vox. En este sentido, expresó su preocupación sobre las implicaciones legales que podrían surgir si los tribunales determinan más adelante que su expulsión fue ilegal. «Si me quitan de portavoz y luego resulta que fui expulsado injustamente, ¿qué sucede entonces?», cuestionó.
No es la primera vez que el Ayuntamiento enfrenta situaciones similares; durante legislaturas anteriores ya hubo casos donde varios concejales abandonaron sus grupos políticos para formar un Grupo Mixto, aunque esta opción no está contemplada actualmente debido a decisiones judiciales previas.
A medida que avanza esta controversia política, Ortega ha anunciado su intención de recurrir ante la Audiencia Provincial de Madrid. Este recurso busca impugnar la decisión del Pleno y fundamentar legalmente por qué debería permanecer dentro del grupo político al cual perteneció hasta ahora.
Aunque todavía queda camino por recorrer antes de llegar a una resolución definitiva sobre este conflicto interno en Vox, lo cierto es que la situación plantea interrogantes sobre el futuro político tanto de Javier Ortega Smith como del propio partido. Los ciudadanos estarán atentos a cómo evoluciona este caso y qué repercusiones tendrá en el panorama político madrileño.





