El Ayuntamiento de Madrid mantiene su posición sobre las multas de ZBE
En un reciente anuncio, el Ayuntamiento de Madrid ha dejado claro que no tiene intención de devolver el dinero recaudado por las multas impuestas en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), a pesar de la reciente anulación parcial de la normativa que las respaldaba. La vicealcaldesa, Inmaculada Sanz, confirmó esta decisión durante una rueda de prensa, argumentando que la jurisprudencia actual establece que cualquier cambio normativo no tiene efecto retroactivo.
La controversia surge tras la inadmisión del recurso de casación presentado por el Consistorio ante el Tribunal Supremo. Este recurso buscaba revertir una sentencia que anuló parte de la Ordenanza de Movilidad Sostenible, conocida como ‘Madrid 360’, debido a deficiencias en los informes económicos y ambientales. Esta situación ha llevado a un debate intenso sobre la legalidad y efectividad de las multas ya cobradas.
A pesar del revés judicial, Sanz defendió la vigencia y efectividad de la normativa actual, subrayando que los niveles de contaminación han disminuido significativamente en Madrid. En este sentido, anunció una flexibilización en las restricciones para permitir la circulación de vehículos con distintivo ambiental A, siempre que se mantengan los índices actuales de calidad del aire.
La reacción política no se ha hecho esperar. El portavoz del partido Vox en el Ayuntamiento, Javier Ortega Smith, ha anunciado su intención de presentar una moción urgente para exigir al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, la devolución total de las multas impuestas. Ortega Smith acusó al gobierno municipal de actuar con dilación al recurrir ante el Tribunal Supremo.
Sanz enfatizó que esta cuestión no es simplemente un asunto político o una propuesta aislada por parte del partido Vox, sino que se basa firmemente en principios jurídicos establecidos. «No hay ninguna novedad», afirmó Sanz, reiterando que existen suficientes sentencias previas sobre cómo deben manejarse estas situaciones cuando una normativa está vigente y posteriormente es cuestionada judicialmente.
A medida que avanza este debate legal y político, queda por ver cómo afectará esto a los ciudadanos madrileños y a sus hábitos diarios. La administración local parece decidida a mantener su enfoque hacia una movilidad más sostenible mientras navega por los desafíos legales impuestos por decisiones judiciales recientes.





