Un escaño vacío que habla por sí mismo
La sesión de control en la Asamblea de Madrid del pasado jueves estuvo marcada por la ausencia notable de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad, cuyo escaño vacío se convirtió en el símbolo de un debate acalorado. La oposición no perdió la oportunidad para criticar su reciente viaje a México, al que calificaron como un «autobombo» y unas «vacaciones» que han generado controversia.
Durante el pleno, la diputada María Luisa Escalante, del partido opositor, arremetió contra Ayuso, afirmando que el viaje había sido una «bazofia» y que los madrileños estaban pagando por su «ridículo». La polémica se intensificó debido a su participación en un acto homenaje a Hernán Cortés, figura histórica cuya celebración ha suscitado críticas por su papel en la colonización.
A pesar de las críticas, Ayuso defendió su viaje desde Aguascalientes, argumentando que las relaciones internacionales son esenciales para cualquier administración. En una entrevista con Telecinco, expresó su desacuerdo con la gestión del Gobierno central frente a crisis sanitarias como el hantavirus. Esta defensa fue respaldada por miembros del Partido Popular, quienes insistieron en la importancia de establecer vínculos con otros países.
No solo el viaje de Ayuso acaparó titulares; también se discutió sobre las tensiones internas dentro del partido Más Madrid. El consejero de Presidencia, Miguel Ángel García, aprovechó para señalar las dificultades que enfrenta esta formación política, donde figuras como Mónica García y el diputado Emilio Delgado están inmersos en negociaciones para evitar conflictos internos antes de unas primarias cruciales.
A medida que se acercan las elecciones, las encuestas reflejan un panorama mixto para el PP. Aunque mantienen una mayoría absoluta según un sondeo reciente publicado por EL MUNDO, los analistas advierten sobre una posible pérdida de apoyo popular tras este episodio. La situación actual pone a prueba no solo la capacidad de liderazgo de Ayuso sino también la cohesión interna del Partido Popular frente a una oposición cada vez más beligerante.





