Un fenómeno creciente que preocupa al sector sanitario
El Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM) ha revelado cifras inquietantes sobre la violencia hacia los profesionales de la salud en su último informe, donde se destaca un aumento del 16% en las agresiones registradas durante el año 2025. Este incremento se traduce en un total de 29 incidentes, lo que pone de manifiesto una tendencia preocupante que afecta a la integridad y bienestar de quienes cuidan nuestra salud.
De acuerdo con los datos presentados, casi la mitad (48,3%) de estas agresiones fueron físicas, mientras que el 41,4% correspondieron a insultos y amenazas verbales. Además, se documentaron dos casos de agresiones sexuales y uno más de acoso sexual. El perfil más común entre los agresores son los familiares o acompañantes de los pacientes, lo cual añade una capa adicional de complejidad al problema.
Mar Rocha, directora adjunta a la Presidencia del CODEM, ha subrayado que este fenómeno no es aislado; afecta a todos los niveles asistenciales y está influenciado por factores como el estrés y la impaciencia ante situaciones críticas en el ámbito sanitario. En este contexto, muchos profesionales han compartido sus experiencias traumáticas. Beatriz, enfermera en una unidad hospitalaria, relató cómo fue amenazada por familiares tras un incidente con un paciente. Esta experiencia no solo puso en riesgo su seguridad física sino también su salud mental.
A pesar del aumento alarmante en las cifras, se estima que cerca del 20% de las agresiones no son denunciadas. Desde el CODEM han hecho un llamado a todos los profesionales para comunicar estos incidentes con el fin de dimensionar adecuadamente el problema y buscar soluciones efectivas. «La violencia nunca puede formar parte del trabajo», enfatizan desde la organización.
En respuesta a esta situación crítica, el CODEM ha lanzado la campaña ‘Cuida sin miedo’, diseñada para sensibilizar al público sobre el impacto negativo que tienen estas agresiones sobre los trabajadores sanitarios. La iniciativa busca promover un entorno más seguro y respetuoso para aquellos que dedican su vida al cuidado ajeno.
A medida que las cifras continúan aumentando, es imperativo que tanto las instituciones como la sociedad civil tomen medidas concretas para proteger a nuestros héroes anónimos: las enfermeras y enfermeros. La violencia no debe ser parte del ejercicio profesional; es hora de actuar antes de que sea demasiado tarde.





