El Hospital público Ramón y Cajal, en Madrid, es el primero de España en implantar un sistema automatizado sin catéter para administrar insulina a adultos con diabetes tipo 1. La unidad atiende a cerca de 3.000 pacientes y suma unos 150 nuevos al año.
El Hospital público Ramón y Cajal de Madrid ha implantado por primera vez en España un sistema automatizado sin catéter para administrar insulina a adultos con diabetes tipo 1. La información, difundida por la Comunidad de Madrid, confirma que el tratamiento se aplica en la Unidad de Diabetes tipo 1 de Adultos del Servicio de Endocrinología y Nutrición, que dirige el doctor Héctor Escobar Morreale.
El dispositivo combina una bomba tipo parche con monitorización continua de glucosa compatible. Funciona sin cable y ajusta de forma automática la dosis de insulina según los niveles de glucosa de cada paciente. Con ello se busca un mejor control glucémico y menos decisiones diarias sobre el tratamiento.
La unidad atiende en la actualidad a cerca de 3.000 adultos con diabetes tipo 1, la de mayor actividad y especialización del país, según los datos facilitados. Cada año incorpora alrededor de 150 nuevos pacientes y realiza más de 5.200 consultas.
El equipo está formado por cuatro endocrinólogos, cuatro enfermeros educadores en diabetes, dos técnicos de laboratorio y un investigador predoctoral. Esta estructura permite combinar la asistencia con la investigación traslacional y la evaluación de resultados en vida real.
La implantación se enmarca en la estrategia de la Comunidad de Madrid para consolidar el Ramón y Cajal como Centro de Excelencia en Enfermedades Endocrinológicas y Metabólicas. El modelo integra asistencia especializada, educación terapéutica, prevención de complicaciones e innovación tecnológica.
Para los pacientes adultos con diabetes tipo 1 de la región, el nuevo sistema amplía las opciones disponibles y reduce la carga que supone la toma continua de decisiones sobre el tratamiento. El hospital no ha precisado el número de personas que podrán acogerse a esta tecnología ni el calendario de implantación progresiva.





