Miles de personas se concentran ante el Congreso tras marchar desde la Puerta del Sol convocadas por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, coincidiendo con la votación de los dos decretos de vivienda.
Miles de personas se han concentrado este viernes ante el Congreso de los Diputados después de marchar desde la Puerta del Sol, convocadas por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, según publica 20minutos. La protesta coincide con la jornada en la que la Cámara Baja debate y vota la convalidación de los dos decretos de vivienda aprobados esta semana por el Gobierno.
La Policía Nacional ha blindado el Congreso desde las diez de la mañana: se han cortado todos los accesos al tráfico y se ha acordonado tanto el perímetro exterior de los edificios como las calles aledañas. Los manifestantes solo han podido llegar hasta el vallado de seguridad, instalado a la altura de la calle Cedaceros, donde permanecen concentrados.
Entre los gritos y consignas coreados a lo largo del recorrido se han escuchado lemas como «rentistas culpables, Gobierno responsable» o «hace falta ya una huelga de alquileres, hace falta ya una huelga general». Los asistentes han mostrado en alto juegos de llaves y han reclamado «ni gente sin casa ni casas sin gente».
«PSOE, PP, la misma mierda es»
Otro de los cánticos que se ha repetido durante la marcha ha sido el de «PSOE, PP, la misma mierda es», mientras los manifestantes avanzaban hacia la Cámara Baja entre gritos de «¡vergüenza, vergüenza!». Poco antes de salir de la Puerta del Sol, desde el Sindicato de Inquilinas han criticado que el Parlamento es «rentista» y, como tal, «defiende el rentismo más que la vida».
La protesta da continuidad a la acampada instalada en Sol desde el pasado sábado, impulsada tras el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años cuyo caso ha avivado las movilizaciones contra los desahucios y las dificultades de acceso a la vivienda. Los convocantes reclaman medidas urgentes para proteger a los inquilinos y mantener sus demandas en la agenda política.
Los dos textos sometidos a votación recogen distintas medidas sobre alquileres y protección frente a los desahucios. El primero incluye una prórroga extraordinaria de hasta dos años para determinados contratos y amplía hasta 2030 la protección de colectivos vulnerables sin alternativa habitacional. El segundo modifica las condiciones de renovación de los alquileres y contempla indemnizaciones cuando el propietario decida no renovarlos sin causa justificada.
La jornada está marcada por la incertidumbre parlamentaria. Junts ha anunciado su rechazo a ambos decretos y ha pedido al Gobierno que los retire, lo que pone en riesgo su convalidación. Mientras se desarrolla el debate, los colectivos movilizados buscan mantener la presión en la calle para que las medidas salgan adelante.





