Un engaño que persiste en el tiempo
La estafa conocida como ‘tocomocho’, que ha sido un problema recurrente en diversas ciudades españolas, ha resurgido con fuerza en Madrid. Este engaño, que se dirige principalmente a personas mayores, ha llevado a la Policía Nacional a realizar una serie de detenciones en el distrito de Usera.
El pasado jueves, agentes del Grupo de Atención al Ciudadano detectaron un vehículo que circulaba de manera sospechosa. Sus ocupantes, dos hombres y una mujer, mostraban un interés inusual por los transeúntes mayores. Al detener el coche para identificar a sus ocupantes, los policías descubrieron que existía una reclamación judicial previa contra ellos.
En el registro del vehículo se encontraron elementos clave para llevar a cabo la estafa: sobres con notas adhesivas simulando fajos de billetes, boletos de sorteos falsos, joyas y más de 800 euros en efectivo fraccionado. Estos artículos son parte integral del modus operandi del ‘tocomocho’.
La técnica detrás del ‘tocomocho’ es astuta y engañosa. Según la Policía Nacional, el término proviene de la expresión «tocó mucho», refiriéndose al supuesto premio que nunca llega a existir. Los delincuentes abordan a sus víctimas con la excusa de tener un décimo premiado que no pueden cobrar por alguna razón.
Para hacer su historia más creíble, muestran un boleto ganador junto con una lista falsa donde aparece ese número como premiado. Luego ofrecen este décimo «supuestamente ganador» a cambio de una suma considerable de dinero. Si la víctima cae en la trampa y acepta el trato, los estafadores incluso las acompañan hasta su hogar o una entidad bancaria para completar la transacción.
A pesar de lo evidente que puede parecer esta estafa para algunos, las autoridades advierten sobre la habilidad y profesionalismo de quienes ejecutan estos fraudes. Los delincuentes son rápidos y convincentes, lo que dificulta aún más su detección. El perfil más afectado por estas maniobras son las personas mayores, quienes pueden ser más vulnerables ante este tipo de engaños.
Los tres arrestados han sido puestos a disposición judicial acusados de un presunto delito contra el patrimonio. La Policía continúa trabajando para desarticular redes dedicadas a este tipo de fraudes y recuerda a los ciudadanos estar alerta ante situaciones sospechosas.





