El fiscal de la Audiencia Nacional sostiene que Mohamed A.E.K.B. atacó al azar a tres viandantes y a un policía el 22 de noviembre de 2025 con la intención de «matar cristianos». Solicita cuatro delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado que se procese por cuatro delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa a Mohamed A.E.K.B., el hombre detenido tras los apuñalamientos ocurridos el 22 de noviembre de 2025 en el barrio madrileño de Vallecas. Según el escrito del fiscal José Perals, el imputado actuó por motivación yihadista: «como consecuencia de sus creencias religiosas islámicas y con la finalidad de atacar a los cristianos en general, decidió matar con un cuchillo al azar a personas que se encontraban en la vía pública».
Los hechos, que recoge 20minutos, se produjeron en dos calles del distrito. Sobre las 13:45 horas, en la calle Martínez de la Riva, el atacante se acercó por la espalda a su primera víctima y le clavó un cuchillo en la zona superior de la espalda; la herida no fue grave porque la solapa de la chaqueta amortiguó la cuchillada. Casi al mismo tiempo abordó a un segundo hombre, también por la espalda, y le clavó el arma en la zona occipital de la cabeza, por lo que tuvo que ser trasladado en ambulancia a un hospital.
Minutos después, en la calle del Párroco Don Emilio Franco, intentó clavar el cuchillo a la altura del corazón a un tercer viandante. La víctima logró bloquear la agresión con el antebrazo, aunque sufrió una lesión superficial en el tórax y le ha quedado como secuela un trastorno por estrés postraumático.
«Os voy a matar a todos, vais a morir hoy, entrad que vais a morir o voy yo a por vosotros, Allahu Akbar»
Sobre las 16:45 horas de esa misma jornada, cuatro agentes de la Policía Nacional acudieron a un domicilio de la calle Peña de la Atalaya alertados por la presencia de una persona muy agresiva. Allí, el hermano del sospechoso les explicó que le había echado de casa y que temía por su integridad física. Los policías vieron desde la ventana que portaba un cuchillo y, al intentar dialogar con él, este respondió con la frase anterior.
El hermano abrió la puerta con sus llaves para facilitar el acceso. El sospechoso salió de una habitación y se colocó en el marco de la puerta del salón en actitud amenazante. Tras cerrar los agentes para evitar que huyera, rompió el cristal de la ventana que da al patio de la corrala y trató de acometer con el cuchillo contra uno de los policías. Después volvió al dormitorio, comenzó a rezar en árabe en voz alta y salió de forma sorpresiva corriendo hacia la entrada con el cuchillo en alto. Al abalanzarse sobre el escudo de un agente, otro compañero efectuó dos disparos con su arma reglamentaria en una situación de extrema violencia, ya que estaban cuerpo a cuerpo. El hombre cayó abatido y fue trasladado a un hospital, donde permaneció ingresado hasta que meses después ingresó en prisión.
Durante la intervención, el atacante portaba en la otra mano un Corán y gritaba: «El profeta Mahoma me ha hablado y me ha dicho que hoy es el día del juicio final, no me fío, sois muchos, os voy a matar, ya he vivido mucho, entrar y pegarme un tiro, vosotros sois los culpables de todo lo que está pasando en Palestina y por eso tenéis que morir todos».
En el registro del domicilio se encontró el ejemplar verde del Corán, abierto por la sura Al Bakara, una de las «más empleadas por los violentos en justificación de la yihad», según el fiscal. El hermano del investigado aportó además un vídeo grabado con su teléfono momentos antes de la intervención policial en el que el atacante profiere consignas islámicas a gritos y reitera que es el día del juicio final.
En su declaración ante la jueza y el fiscal, Mohamed A.E.K.B. alegó que actuó bajo los efectos de las drogas, ya que ese día, según manifestó, se había fumado más de veinte porros. La petición de procesamiento queda ahora en manos de la titular del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional.





