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La justicia española impone la máxima pena a ‘El Portugués’ por un trágico atropello en una boda

La justicia española ratifica una condena histórica tras el atropello mortal en una boda en Torrejón, dejando profundas secuelas emocionales y económicas.

Rodrigo PeláezRodrigo Peláez· · 2 min de lectura

Un fallo contundente que marca un precedente

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha emitido una sentencia histórica al ratificar la condena a prisión permanente revisable para Micael da Silva, conocido como ‘El Portugués’, tras el devastador atropello que costó la vida a cuatro personas durante una boda en Torrejón de Ardoz. Este trágico incidente ocurrió en la madrugada del 6 de noviembre de 2022, cuando el acusado embistió deliberadamente a los invitados que se encontraban fuera del restaurante ‘El Rancho’. Entre las víctimas fatales se encontraba un joven de tan solo 16 años.

La sentencia, dictada el pasado 24 de febrero, desestimó los recursos presentados por la Fiscalía y otras partes implicadas, confirmando así el fallo anterior de la Audiencia Provincial. Los magistrados concluyeron que existían pruebas suficientes para demostrar que ‘El Portugués’ actuó con intención homicida al acelerar su vehículo hacia un grupo de personas, lo que resultó en cuatro asesinatos consumados y varios intentos adicionales.

La defensa argumentó que su cliente había actuado bajo un estado de miedo insuperable, alegando que él y su familia habían sido amenazados por otros invitados. Sin embargo, el tribunal no encontró evidencia suficiente para respaldar esta versión y mantuvo firme su decisión basada en testimonios y reportes policiales.

A pesar del veredicto favorable para las víctimas, el abogado Jaime Sanz de Bremond, representante legal de algunas familias afectadas, expresó su preocupación por la falta de indemnizaciones. Criticó al Consorcio de Compensación de Seguros por no haber adelantado ninguna cantidad a los familiares ni a los heridos. Según Sanz, cualquier intento adicional del Consorcio para apelar ante el Tribunal Supremo solo prolongaría injustamente el sufrimiento económico y emocional ya padecido por estas familias.

Durante el juicio, se escucharon declaraciones desgarradoras sobre cómo ese fatídico día cambió vidas para siempre. La fiscalía apoyó firmemente las penas solicitadas por las acusaciones particulares debido a la gravedad del crimen. El jurado popular consideró que no había lugar para atenuantes dadas las circunstancias brutales del caso.

Este caso ha suscitado un intenso debate sobre la seguridad pública en eventos sociales y cómo situaciones aparentemente festivas pueden tornarse trágicas en cuestión de segundos. La decisión judicial no solo busca hacer justicia a las víctimas sino también enviar un mensaje claro sobre las consecuencias severas que enfrentan quienes actúan con violencia e imprudencia.

Rodrigo Peláez

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Rodrigo Peláez