El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge amplía hasta cuatro años la prisión provisional de Óscar Sánchez Gil, detenido en noviembre de 2024 con 20 millones de euros ocultos en su domicilio.
La Audiencia Nacional ha decidido mantener entre rejas al exjefe de la UDEF en Madrid Óscar Sánchez Gil dos años más, hasta agotar el máximo legal de cuatro años de prisión provisional. El juez Francisco de Jorge adoptó esta medida tras una vista en la que la Fiscalía Antidroga pidió que no se moviera de la cárcel, según ha podido saber 20minutos.
Sánchez Gil está investigado por tráfico de drogas, organización criminal, blanqueo de capitales y revelación de secretos, delitos que podrían acarrearle más de 20 años de cárcel. La defensa solicitó su libertad provisional alegando que no existen indicios de delito, pero el magistrado los considera sólidos y consolidados.
El auto recuerda la decisión de la Sala de lo Penal del pasado 13 de agosto sobre otro de los principales investigados, Ignacio Torán, cuyos argumentos podrían aplicarse a Sánchez Gil. En aquella resolución se apreció riesgo de fuga por la gravedad de los hechos, la elevada penalidad, la capacidad logística de la organización y el rol del investigado, con algunos miembros huidos de la justicia.
«Los indicios tenidos en cuenta en su momento se han consolidado a lo largo de la instrucción, siendo abrumadores los elementos de cargo reunidos en la instrucción contra él»
La Sala confirmó la prisión en abril de 2025 al observar los sólidos indicios relacionados con las cantidades de dinero en efectivo intervenidas en los registros, en alusión a los 20 millones de euros hallados emparedados en su domicilio, entre otras sumas.
Los investigadores sostienen que el exmando policial facilitaba la entrada de cocaína en España por mar, oculta en contenedores, y sospechan que cobraba cerca de un millón de euros por cada operación que facilitaba a la organización. Su detención se produjo tras una operación en la que se intervino un contenedor con 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras (Cádiz), el mayor alijo de esa droga hasta entonces. Al grupo se le atribuye la introducción de 73 toneladas de cocaína por valor de más de 2.000 millones de euros.
Además de Torán y Sánchez Gil, han sido procesadas por blanqueo la mujer del exjefe de la UDEF, también policía, y la hermana de esta. Entre los huidos destaca Alejandro Salgado, el Tigre, sobre quien pesa una orden de detención y que fue situado en Dubái, ciudad donde se estima que Torán posee un patrimonio inmobiliario de millones de euros.





