Un suceso que conmociona a una comunidad
La localidad madrileña de Villanueva de la Cañada se encuentra sumida en el dolor tras el trágico asesinato de David, un niño de 11 años, quien fue atacado en los aseos del Centro Cultural La Despernada. Este horrendo crimen ocurrió después de que el menor saliera de una clase de inglés, dejando a sus familiares y amigos devastados.
El agresor, identificado como Julio, un joven rumano de entre 19 y 23 años, asestó varias puñaladas al niño antes de huir del lugar. A pesar de los esfuerzos iniciales por estabilizar a David por parte de los servicios médicos, falleció horas más tarde en el hospital. Un agente fuera de servicio fue quien alertó a las autoridades sobre la situación crítica del menor.
Julio presenta un trastorno del espectro autista, lo que ha llevado a expertos a reflexionar sobre la relación entre esta condición y comportamientos violentos. Javier Urra, psicólogo y exdefensor del Menor, enfatiza que no se debe asociar automáticamente el autismo con actos agresivos. Sin embargo, señala que el ataque parece haber sido premeditado, sugiriendo una posible obsesión hacia David.
La madre del menor ha declarado que Julio estaba obsesionado con su hijo. A pesar de la diferencia de edad significativa entre ambos, ella había intentado previamente alejar al joven del niño mediante conversaciones directas. Según su testimonio, Julio frecuentaba parques cercanos donde interactuaba con niños más pequeños.
Aunque no se habían reportado agresiones graves anteriormente, testimonios indican que Julio había mostrado comportamientos inquietantes hacia otros menores. Se menciona que había enseñado cuchillos a niños e intimidado a otros con gestos violentos como ‘collejas’. Estos incidentes habían llevado a intervenciones por parte de familiares preocupados.
Poco después del ataque, testigos afirmaron haber visto al agresor abordar un autobús sin rumbo claro. Su domicilio se encuentra relativamente cerca del centro cultural donde ocurrió el crimen. Era conocido en la zona por participar en actividades comunitarias como misas dominicales y juegos en parques.
El Ayuntamiento ha decretado un día de luto oficial, donde las banderas ondearán a media asta en todos los edificios municipales. El alcalde Luis Partida expresó su profundo pesar por lo ocurrido y aseguró que todos los recursos están disponibles para apoyar a la familia afectada y al entorno escolar del menor fallecido.
A pesar del trágico desenlace, Partida destacó la labor realizada por los servicios médicos durante la emergencia: «Esperamos que este chico esté con los ángeles en el cielo», afirmó visiblemente afectado ante una comunidad consternada por esta tragedia sin precedentes.





